Dueño de Ferrari pagará por daño físico y material: conductor golpeado

Jair Alberto Gómez, el automovilista que fue golpeado por el escolta de Alberto Sentíes Palacio, negó que vaya a recibir más dinero como reparación del daño y dijo que su tranquilidad está primero.
El Ferrari y el auto que usó el escolta agresor fueron hallados en un cateo en la casa de Alberto Sentíes.
El Ferrari y el auto que usó el escolta agresor fueron hallados en un cateo en la casa de Alberto Sentíes. (Twitter @PGJDF_CDMX)

Ciudad de México

Jair Alberto Gómez, el automovilista que fue golpeado por el escolta de Alberto Sentíes Palacio, dijo que el convenio que firmó con el empresario cubre la reparación física y material, por lo que "ya damos por terminado la averiguación".

"Fue lo que va a cubrir la rehabilitación, el tiempo que no voy a estar trabajando, medicamentos, etcétera", dijo en entrevista con Ciro Gómez Leyva para Grupo Fórmula.

Ayer en un comunicado, Sentíes Palacio detalló que la firma del convenio y finiquito se dio ante el notario público número 25 de la Ciudad de México y que ambas partes acordaron dar por terminada la controversia.

"Determinó que el señor Jair Alberto Gómez realizará todos los actos que sean necesarios para dar por terminada la controversia mencionada, entre ellos: el perdón más amplio que en derecho proceda y ratificarlo a las autoridades correspondientes", dice el texto.

Gómez negó que vaya a recibir más dinero como reparación del daño y dijo que su tranquilidad está primero, por lo que la reparación que le ofrecieron está bien. "No hay más. No tiene porqué haber más".

El convenio es que le paguen los dos celulares, la tableta y 4 mil 500 pesos que le robaron los escoltas del Ferrari, dijo.

Aseguró que aún no regresa a trabajar como conductor de Uber y confió en que esta semana ya pueda laborar, aunque los médicos le dijeron que conducir no es la mejor opción por ahora, debido a sus lesiones.

El 11 de marzo, Sergio González Ibarra, escolta de Sentíes, fue grabado golpeando a un automovilista en Viaducto-Tlalpan, mientras que el empresario viajaba cerca en un Ferrari. El caso tomó revuelo y se abrió una investigación y tuvo que presentarse a declarar mientras que su domicilio fue cateado y dos vehículos asegurados.

El 17 de marzo González Ibarra fue hallado muerto en un hotel de Atizapán, en el Estado de México, entre su ropa se encontró una carta en la que acusó a Sentíes de ordenar golpear a un conductor en Tlalpan; tras realizarse pruebas a la carta, el subprocurador Montes de Oca informó que el escolta sí fue quien la escribió.