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En Tepalcatepec ya lo esperaban hasta mariachis

Crónica

El ex dirigente de las autodefensas fue recibido en medio de una gran algarabía de su ya conocida base social.
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No concluían las 72 horas que marca el plazo constitucional, cuando Juan José Farías, El Abuelo, respiraba su libertad.

La Procuraduría General de la República no pudo armar una denuncia penal contundente contra el presunto objetivo criminal.

Victorioso, lleno de júbilo, El Abuelo llegó el mediodía de este miércoles a su pueblo natal, Tepalcatepec. Zona de conflicto, discordia entre grupos criminales. Terreno fértil para la violencia.

Ahí se fraguaron las polémicas pero eficientes autodefensas, cuyo camino se torció en el andar y fueron contaminadas por criminales.

Eso, según el gobierno michoacano, está documentado. Y es ahí donde nace la figura de Juan José Farías, hombre bragado, casi con medio siglo a cuestas. El Abuelo es un hombre con mucho ascendente social; su base es amplia y ya en una ocasión se impidió que el gobernador Silvano Aureoles y su comitiva aterrizaran para encabezar un evento en Tepalcatepec.

También al presidente Enrique Peña, quien en 2014 arribó en medio de un fuerte dispositivo de seguridad ante los bloqueos registrados en la carretera que provocaron que funcionarios federales, estatales y periodistas se quedaran varados por casi ocho horas.

En Tepeque (como también le dicen a Tepalcatepec) el que manda es El Abuelo Farías. Tiene el mando político, el de seguridad y el apoyo social.

Su hermano, Uriel Farías, detenido en 2009 junto con otros 36 alcaldes en el operativo conocido como El Michoacanazo, ya fue alcalde por el PRI. Hoy se dice que el también priista Felipe Villalobos es su delfín y con todas las posibilidades de ganar.

Arropado por el entonces comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, El Abuelo se infiltró en las autodefensas, so pretexto de combatir a Los Caballeros Templarios, pese a los señalamientos que pesaban en su contra por su cuestionado pasado y vínculo con grupos delictivos.

Juan José Farías fue recibido ayer con bombo y platillo. De acuerdo con imágenes difundidas en redes, arribó en una camioneta Mercedes Benz blanca y blindada.

Ya lo esperaba el mariachi para entonar la música. Finalmente era un día de fiesta. Incluso se habla de que ahí se cantó su corrido.

“La liberación de El Abuelo nos ayuda, sirve para unirnos más a la gente de Tepalcatepec”, declaró Uriel Farías.

El Abuelo fue detenido el pasado domingo en un camino de terracería que comunica a Tepeque. Fue trasladado a la delegación de la PGR, posteriormente a la sede de la SEIDO, donde encaró a la justicia federal por casi 13 horas.

No hubo elementos legales suficientes que lo vincularan a proceso, salvo el delito de portación de arma de fuego. Su hermano Uriel insistió en que le fue sembrada.

El Abuelo retornó completo, íntegro. Se le veía feliz. Ha sido víctima de tres atentados solamente en 2017. A ellos se suma el más crítico, ocurrido en agosto de 2016, en un establecimiento de Tepalcatepec.

Pese a todo, hay Abuelo para rato.

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