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Viernes , 20.07.2018 / 15:38 Hoy

En 10 años, Guanajuato pasó al lugar seis en homicidios

Entre los problemas está que cada vez hay menos policías, pues sólo en los cinco años recientes el personal de las corporaciones ha bajado 18%.

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Alma Paola Wong

Guanajuato era una de las entidades más seguras del país. En diez años se ha esfumado esa tranquilidad que el estado gozaba a principios de la década pasada: ya ocupa el sexto lugar nacional en homicidios y, paradójicamente, cada vez tiene menos efectivos policiales.

La gente que vive en León también ha visto desaparecer buena parte de su paz. ¿Qué pasa? Hay disputas del crimen organizado y asesinatos. Incluso se han perpetrado brutales ejecuciones que los guanajuatenses nunca pensaron tener en su territorio…

Los indicadores de inseguridad en Guanajuato han tenido un crecimiento exponencial, mientras que el número de fuerzas de seguridad estatales ha ido a la baja.

En 2006 se registraron 242 homicidios dolosos, en 2015 fueron 879, un incremento de 263.2 por ciento, lo que ha llevado al estado a pasar del lugar catorce al sexto en el histórico nacional por este delito de alto impacto.

En contraste, según el Censo Nacional de Gobierno, Seguridad Pública y Sistema Penitenciario Estatales del Inegi, el número de efectivos policiacos municipales y estatales se ha reducido 18 por ciento solo en cinco años, al pasar de 10 mil 548 en 2010-2011, a 8 mil 701 elementos en 2014- 2015.

En medio de este panorama, Guanajuato debe afrontar la criminalidad de entidades vecinas como Michoacán y Jalisco, lo que de acuerdo con autoridades y organizaciones ciudadanas ha permitido que su territorio sea escenario de disputas de grupos como el cártel de Jalisco Nueva Generación, Los Zetas, La Unión (integrado por miembros de Los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana), así como células de Los Rojos y Los Ardillos, de Guerrero.

ATRACTIVO PARA INVERTIR

Pese a que la economía y el atractivo de inversión en la entidad todavía no han sido afectados, ya que permanece en el segundo lugar de crecimiento económico del país, organizaciones sociales, empresarios y ciudadanos coinciden en exigir a las autoridades que actúen de manera inmediata con un replanteamiento de la estrategia de seguridad, que implique, entre otros asuntos, el reforzamiento de los cuerpos policiales.

“Guanajuato sufre por la cercanía con estados que vienen teniendo esta dinámica delictiva ya desde hace mucho tiempo, como Jalisco, Michoacán y Guerrero.

“Entonces cada vez más tenemos muchos más delincuentes, pero por otro lado tenemos policías todavía con un enfoque tradicional que están sufriendo una curva de aprendizaje en donde la delincuencia la está rebasando”, expresó Gustavo Guraieb, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de León.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2015 la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes en la entidad fue de 17, mientras que en 2011 era apenas de 11.

Esto lo coloca cada vez más cerca en las tasas de criminalidad de Jalisco, Estado de México, Michoacán y Tamaulipas.

Además, en lo que va del año, Guanajuato ya ha encendido los focos rojos de organizaciones ciudadanas, pues solo de enero a junio se registraron 441 homicidios dolosos y se calcula que con julio, uno de los meses más violentos, se llegaría a cerca de 500 asesinatos, cifra inédita para el estado.

Los municipios más violentos son León y Celaya: el primero pasó de 275 homicidios en 2011 a 415 en 2015, mientras el segundo pasó de 149 asesinatos en 2011 a 154 en 2015.

Luis Alberto, presidente del Observatorio Ciudadano de León, advirtió que el incremento de homicidios se debe a la disputa de bandas del crimen organizado, el aumento en el consumo de drogas y la profundización de la desigualdad social.

“Existe un gran movimiento económico del estado que hace que los delincuentes consideren que hay que quedarse con la plaza, porque hay otras plazas que están bajando en ingresos económicos, entonces buscan las de mayor crecimiento y por supuesto de mayor consumo de droga. Se trata de una migración y una lucha de ciertos grupos por quedarse con una parte del territorio”, manifestó.

El homicidio es el principal delito que azota a la entidad, pues otros como robo a comercio, extorsión y secuestros van a la baja, de acuerdo con el número de denuncias presentadas.

Sin embargo, Guanajuato se ubica dentro de los 10 estados con mayor cifra negra registrada en el país al alcanzar 93.4 por ciento, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2015. Es decir, de cada 100 delitos solo se denuncian 9.4.

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León presume una bonanza económica, pero también por lo menos ocho polígonos de pobreza en donde habitan alrededor de 337 mil personas.

Para Héctor López Santillana, presidente municipal de esta ciudad, el desarrollo de la entidad ha permitido prosperidad en muchos sectores, pero ha ahondado la falta de oportunidades en un importante grupo de la población, lo cual ha ido aparejado al incremento de los delitos del fuero común y del federal.

El alcalde panista reconoció que por lo menos seis de cada 10 asesinatos en el municipio están relacionados con cárteles que se disputan el narcomenudeo.

“El 60 por ciento de los homicidios en nuestro municipio en los últimos años están relacionados con esta competencia entre los propios grupos tiradores de drogas por mantener su presencia. El otro 40 por ciento obedece a homicidios generados entre riñas, pandillas o grupos sociales que en esta delimitación de sus territorios generan estas batallas campales, y otros tienen que ver con la violencia intrafamiliar”, dijo.

López Santillana señaló que además de una intervención integral para recomponer el tejido social y prevenir la drogadicción, es necesario reforzar a las policías municipales y estatales.

Explicó que mientras la población ha ido en crecimiento, el número de policías se ha estancado.

“Antes eran 600 colonias en León, ahora tenemos mil 300 y por lo menos 95 delegaciones rurales, es decir, antes teníamos 800 mil habitantes y ahora que tenemos prácticamente el doble de población seguimos teniendo el mismo número de efectivos de seguridad municipales. Sí necesitamos tener una presencia que inhiba este tipo de delitos”, señaló.

Rocío Naveja, presidenta de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia de León, lamentó que cada vez haya menos oportunidades para los jóvenes y éstos sean presa fácil de las pandillas y las organizaciones criminales.

Por ello demandó a las autoridades federales y locales a considerar la marginación e inseguridad que vive el estado como una prioridad en atención.

“No esperemos a que esto se salga de control o nos parezcamos a otras entidades, urge actuar en conjunto, sociedad y autoridades”, añadió.

Según datos del Observatorio Ciudadano de León, solamente en esta ciudad existen aproximadamente mil 500 policías, es decir, un policía por cada 3 mil habitantes.

Según datos de la Academia Metropolitana de Seguridad de León, de 2013 a 2015 se registraron 7 mil 45 aspirantes, pero tras las pruebas de control y confianza apenas ingresaron mil 646.

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Las cifras no ilustran las dolores que hay detrás de cada número. Los testimonios, sí…

Un pequeño altar con la fotografía de Patricia Flores Hernández, de 43 años, se alza en una de las esquinas de una modesta papelería, ubicada en la colonia Ampliación San Francisco, en León.

Es el espacio con el que su esposo y sus seis hijos la recuerdan, después de que perdiera la vida el pasado 27 de junio, cuando un sujeto, aparentemente drogado, le disparara cerca del corazón.

“Llegó una persona armada y se venía escondiendo, nos amenazó para que lo dejáramos esconder aquí, mi mujer se opuso, pero él la agarró por el cuello y accionó su arma, solo vi cómo se desplomaba en el piso”, relata José Ángel Zúñiga, esposo de la víctima, mientras acomoda las velas que le servirán para rezar.

Según vecinos, el asesino provenía del barrio El Coecillo, caracterizado por altos índices delictivos. Al filo de las 10 de la mañana de ese lunes corría por las calles de la colonia Ampliación haciendo detonaciones al aire, incluso lesionó a por lo menos dos personas, pero cuando buscó ocultarse en la papelería sobrevino la tragedia.

“A mí y mis hijas nos quitaron un cachito, ha sido difícil sobrellevarlo, sobre todo para la más pequeña de cuatro años.

“Sí la seguridad está muy mal, pero en cierta forma yo no culparía a las autoridades, porque ellas hacen los que está en sus manos. Aquí haría responsable a las familias sobre todo porque nunca sabemos dónde están nuestros hijos”, manifiesta.

El responsable fue detenido y permanece bajo proceso judicial.

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En otro punto de la ciudad, una madre pide que no la criminalicen por la pobreza de su familia y adicciones de su hijo.

Pero sobre todo, demanda que le entreguen el cuerpo de José Feliciano Lara, su hijo de 28 años y de quien nada más pudo enterrar la cabeza.

“Mi hijo no era narcotraficante, sí la consumía, pero no la vendía, o ¿acaso ve opulencia en este lugar?”, lanza María del Carmen Belmonte, entre sollozos.

Sentada en el comedor de su hogar, la mujer de 61 años relata que el pasado 4 de abril su hijo ya no regresó a casa. Tres días después ciudadanos encontraron una hielera de unicel que contenía una cabeza, en la colonia Obrera.

Se trataba de la cabeza del joven adicto a las metanfetaminas y el cristal, del cual hasta ahora su cuerpo no ha sido hallado.

Pese a que la identificación se logró a las pruebas genéticas realizadas a la familia, María del Carmen se negaba a la idea de que pudiera ser su hijo, por lo que hasta un mes después decidieron reclamarla.

“Yo ya no pido justicia, yo lo que pido es el cuerpo de mi hijo, porque para nosotros los pobres no hay justicia”, lanza.

En medio de la estancia con paredes carcomidas por la humedad, el rostro de la mujer se arruga aún más cuando reconoce que no sabía en qué y con quién andaba su hijo, después de que hace menos de un año perdiera su empleo como guardia de seguridad, a consecuencia del aumento de su adicción.

“Yo le decía Chepes, deja tu vicio por favor y no me hizo caso”.

Guanajuato y León, y su paz que se ha esfumado…

Con información de: Rafael López.



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