Elevador se atora en edificio Algodonero

Alrededor de las 15 horas, el ascensor del inmueble ubicado en calle Zaragoza entre las avenidas Morelos y Juárez, en el centro de Torreón, se atascó con seis personas en su interior.
Elevador se atora en edificio Algodonero
El trabajo era desempeñado por los Bomberos, así mismo acudieron paramédicos de Cruz Verde, para auxiliar a las víctimas. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

Eran poco después de las 15:00 horas cuando al número de emergencias llegó un llamado porque en el edificio Algodonero, ubicado en Zaragoza entre Morelos y Juárez, en el centro de Torreón, se atoró un elevador con seis personas a bordo.

Elementos de la Policía Turística fueron los primeros en llegar, seguidos por Bomberos de Torreón, dirigiéndose al piso primero del edificio.

El elevador quedó desfasado de la entrada por unos 30 centímetros. Al intentar los Bomberos abrir con una barra metálica lograron ver a quienes estaban atrapados al interior.

Se temía en particular por la salud del niño que se estaba hiperventilando en el elevador.

Entre ellos había un menor de ocho años de edad que no dejaba de llorar, ya que estaba demasiado asustado.

Los elementos policiacos hicieron en varias ocasiones, llamadas para solicitar la presencia de personal de Protección Civil de Torreón, quienes llegaron hasta después de 25 minutos.

El trabajo era desempeñado por los Bomberos, así mismo acudieron paramédicos de Cruz Verde, para auxiliar a las víctimas.

Tras casi 40 minutos de labores, llegó al edificio el encargado de mantenimiento de los elevadores, que movió unas palancas en la azotea y finalmente logró nivelárlo, pues por este motivo no se podía abrir.

Bomberos y paramédicos tuvieron que maniobrar de nueva cuenta para separar las puertas del elevador, saliendo en tropel los asustados ocupantes.

Gonzalo González Sánchez, de 23 años, María López, de 21, Seferino Velázquez, de 55, Ofelia Velázquez, de 55, Gustavo Puente Castro, de 52 y el menor Cristian, de ocho años, fueron revisados por los paramédicos.

Se temía en particular por la salud del niño que se estaba hiperventilando en el elevador. Por fortuna ninguno resultó más que con crisis nerviosa, retirándose todos a sus actividades cotidianas.