Gotas de lluvia, la canción de una maestra en una balacera

Después de la difusión del video en el que Martha Rivera tranquilizó a sus alumnos mientras se escuchaban disparos en una escuela de Monterrey, la educadora realiza simulacros de tiroteo en su clase.

Ciudad de México

‘Si las gotas de lluvias fueran de caramelo’, cantaba la maestra regiomontana Martha Rivera Alanís a sus alumnos mientras que afuera de la escuela ocurría una balacera. Fue un 23 de mayo de 2010 en el jardín de niños Alfonso Reyes de la colonia Estanzuela al sur de Monterrey.

"Nunca fue un simulacro, pero a ellos les hacíamos creer que así era para no asustarlos".

El episodio fue video grabado por la maestra con su celular, y desde su publicación al siguiente día en redes sociales ella se convirtió en figura pública.

No fue la primera vez en que Martha pedía a los niños de cuatro años dejar el pupitre y ponerse pecho en tierra para resguardarse de los disparos. En las tres ocasiones anteriores hizo creer a sus alumnos que se trataba de un simulacro.

“Nunca fue un simulacro, pero a ellos les hacíamos creer que así era para no asustarlos. En las ocasiones anteriores los disparos se escuchaban lejos, por eso no hubo necesidad de cantar”, recuerda Martha Rivera en entrevista con Milenio Digital.

La mañana en que grabó el video Martha estaba asustada, pero sabía que debía mantener la calma y transmitirla a sus estudiantes.

“Los niños estaban muy inquietos. Ellos conocían y sabían lo que estaba pasando, y fue cuando empezamos a cantar y algunos hasta sonrieron. Después de la balacera fue decirles que todo estaba bien y después llegaron sus papás muy alarmados y muy asustados”, recuerda.

En las siguientes semanas Martha concedía entrevistas a medios de comunicación local, nacional e internacional. Recibió un reconocimiento de la Secretaría de Educación Pública y en 2011 ganó el premio a La Mejor Educadora que otorga el Banco Interamericano de Desarrollo.

El ciclo escolar después de la balacera, el 2011-2012, Martha volvió a pedirle a sus estudiante de tercero de preescolar aplicar el protocolo de balacera. Era la primera vez que en realidad se trataba de un simulacro.

“El simulacro es por protocolo de la Secretaría de Educación, pero a mí me queda muy en claro que hay que hacerlo, porque los niños tienen que aprender a reaccionar en un evento así, es una clase en la que tenemos que enseñarlos a protegerse”, dice.

Martha recuerda que ocho años antes, cuando comenzó su carrera docente, el lenguaje de las balaceras no existía en el salón de clases.

“Ha sido una de las cosas más difíciles como maestra, porque es una realidad que no le puedes esconder a los niños. Ellos saben lo que pasa y nuestra tarea es explicarles, es una responsabilidad que no podemos eludir”, concluye.

Actualmente la maestra continúa dando clases en la escuela Alfonso Reyes y está al frente del grupo de segundo. Los niños que con ella cantaron Gotas de Lluvia ya tienen ocho años y algunos asisten a una primaria cercana. En este ciclo escolar se ha topado con algunos de ellos un par de veces, el encuentro comienza con abrazos.