Detienen a dos policías mexiquenses por secuestro

Los uniformados Ángel Rayón Bernal, de 32 años, y Erick Raúl Ramos Varela, de 29 años, así como del civil Sixto Hernández Hernández, de 45 años, son señalados como probables responsables.

Ciudad de México

La Procuraduría General de Justicia del Estado de México cumplimentó órdenes de aprehensión contra tres sujetos, dos de ellos elementos de los Cuerpos de Seguridad Auxiliares mexiquenses, quienes enfrentan cargos por secuestro.

La dependencia informó en un comunicado que derivado de los trabajos de investigación sobre el secuestro de un joven, ocurrido el pasado 10 de octubre en el municipio de Chalco, personal de la PGJEM logró la aprehensión de tres personas.

Detalló que los aprehendidos son los policías Ángel Rayón Bernal, de 32 años, y Erick Raúl Ramos Varela, de 29 años, así como del civil Sixto Hernández Hernández, de 45 años, quienes están señalados como probables responsables de este ilícito.

Las indagatorias plantean que los hechos que se les imputan a los tres aprehendidos ocurrieron cuando la víctima conducía un vehículo del transporte público de la Ruta 36, y arribó a una gasolinera ubicada en la carretera Chalco-Cuatzingo, municipio de Chalco.

Al parecer, ahí fue donde habría sido abordado por dos personas, quienes lo sometieron para subirlo a un vehículo compacto, detalla el comunicado.

Los involucrados al parecer realizaron llamadas telefónicas a los familiares de la víctima, a quienes les solicitaron la entrega de una suma económica a cambio de liberarla.

Por esos hechos, agentes estatales detuvieron en noviembre pasado a José Rafael Soto Rojas y Ezequiel Apóstol Martínez, quienes según las investigaciones participaron en el secuestro, por lo que fueron vinculados a proceso por la autoridad judicial.

Además, Rayón Bernal, Ramos Varela y Hernández Hernández, fueron puestos a disposición de un juez, quien determinará su situación legal, en tanto se hacen las investigaciones para corroborar su participación en este hecho delictivo, por ello se les presume inocentes hasta que no le sea dictada una sentencia condenatoria en su contra.