Chilapa, como en el río rojo

El municipio guerrerense era una ciudad muy pacífica, bellísima, con alrededores preciosos y gente trabajadora, pero la violencia ahuyentó a los turistas y a los comerciantes, expresa una habitante.

Ciudad de México

No es que Chilapa esté bañado de sangre, pero su nombre deriva del vocablo náhuatl que significa "como en el río rojo". Chilti que significa rojo y atl agua y río, según la descripción del Ayuntamiento.

El alcalde de ese municipio, Francisco Javier García González, es señalado de tener vínculos con el grupo criminal Los Rojos, según un reportaje publicado en MILENIO el 17 de noviembre de 2014 "12 alcaldes de Guerrero, bajo lupa 'antinarco'", basado en una carpeta informativa que registra trabajos de inteligencia; sin embargo, el presidente municipal lo ha rechazado y afirma que irá a declarar si la PGR lo requiere.

García González asumió la presidencia municipal en 2012, y desde ese año los homicidios han aumentado en la ciudad. Según el Sistema Nacional de Seguridad Pública hubo 29 asesinatos en 2012, al siguiente año 46, en 2014 aumentó a 55. En noviembre de ese año hubo 16 muertos, 11 fueron hallados decapitados mientras el fuego los consumía. De enero a abril de 2015 se reportaron 26 homicidios.

En más de tres años, de 2011 a abril de este año, se han denunciado cinco secuestros. Sin embargo, el alcalde de Chilapa dijo a MILENIO que hay unos 101 desaparecidos en más de dos años; los pobladores dicen que son más de 200.

Chilapa se ubica en la zona centro-este de Guerrero. Se localiza a unos 54 kilómetros al este de la capital Chilpancingo, y 156 kilómetros de Iguala, donde el 26 y 27 de septiembre desaparecieron 43 estudiantes y seis personas murieron tras ser atacados por la policía municipal. La Procuraduría General de la República afirma que los 43 jóvenes fueron asesinados, calcinados y los restos arrojados al río Cocula.

La ciudad de Chilapa colinda con los municipios de Zitlala y Ahuacuotzingo, al norte; Quechultenango y Atlixtac, al sur; Atlixtac y José Joaquín de Herrera, al este, y Tixtla y Mochitlán, al oeste.

Es una población chica. Según el censo de población y vivienda 2010 del Inegi, Chilapa tiene 120 mil 790 habitantes, de los cuales 62 mil 850 son mujeres y 57 mil 940 hombres. Esa mismo padrón registró 186 mil 391 pobladores en la delegación Cuajimalpa, de la Ciudad de México.

La catedral de Chilapa es uno de sus grandes monumentos históricos. Según la página web del Ayuntamiento es "tercera en dimensión a nivel nacional, contiene esculturas religiosas del siglo XVI". Esa catedral majestuosa es la que el miércoles 13 dio refugio a unas tres personas que corrían de hombres armados que invadieron la ciudad y que tras salir de la ciudad 15 personas desaparecieron.

En el frontis de la catedral de Chilapa hay una escultura de San Miguel Arcángel y de Satanás. Da el aspecto que el arcángel tiene sometido al demonio en este municipio donde hay desaparecidos, muertos y miedo.

Además, hay un "casco de hacienda construida durante el siglo XVIII en la comunidad de Tecoyutla. Pinturas rupestres de origen olmeca en la comunidad de Acatlán. La Texayac monolito en relieve, donde acuden los indígenas para solicitar su benevolencia para las siembras y cosechas ubicada en la comunidad de Xochitempa", se lee en la página.

Las actividades económicas principales son la venta de artesanías como tasas, ollas y cazuelas de barro, canastas y bolsas tejidas. Además del pan cocido en horno de barro y calentado con leña.

Hay un mercado y los domingos se instala un tianguis artesanal, donde se venden productos hechos a base de palma, hoja de maíz y madera.

Sin embargo, la violencia que padece ese municipio disputado por los grupos criminales Los Rojos y Los Ardillos, ha alejado el turismo y comerciantes. Los habitantes no tienen de otra más que refugiarse.

Después de que unos 300 hombres armados que se dijeron ser policías comunitarios invadieron durante cinco días la ciudad, del 9 al 14 de mayo, "la gente ya no sale. Chilapa vive del mercado, del comercio y si no hay comercio se muere el pueblo", dijo por teléfono el padre Javier Casarrubias.

Valeria, habitante de ese municipio, explicó que Chilapa "era una ciudad muy pacífica, bellísima, con alrededores preciosos, gente trabajadora", pero con la violencia "los turistas se han ido, la gente ya no baja a hacer sus ventas y ahorita no se reciente, pero después se resentirá la pobreza, la miseria (...) es triste".

Según el censo del Inegi en 2011, de los 120 mil 790 habitantes, 48 mil 434 cuentan con estudios de primaria y 3 mil 935 cuentan con nivel profesional.

____________________________________

Con información de Alejandro Domínguez