Ante DH mando policial por joven herido en Tamaulipas

La Comisión de Derechos Humanos del Estado recibió una queja contra la Policía Estatal por lesiones, abuso de autoridad y privación de la libertad en contra de un joven.

Nuevo Laredo

En medio de un fuerte dispositivo de seguridad, el general Ricardo César Niño Villareal, coordinador de la Policía Estatal Acreditable, compareció ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas (Codhet) en torno al caso del joven baleado en la colonia Valles del Paraíso el 9 de septiembre.

La comparecencia fue en torno a la queja que guarda el expediente 096/2014 en contra de la Policía Estatal Acreditable por el delito de lesiones graves, abuso de autoridad y privación ilegal de la libertad en contra del joven Noé Albarrán Nevares.

Por más de media hora el general se reunió con la delegada regional de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Ana Claudia Calvillo Saucedo,

“Estuvieron elementos de la PEA, ellos comparecieron ante un procedimiento que también se lleva como parte de integración, se presentaron a rendir informes documentales para agregarlos al expediente y son diligencias que ellos hacen para, bueno de cierta forma presentar elementos aprobatorios, esto fue en el caso de una persona lesionada”, comentó.

Después de presentar documentos ante la autoridad de los Derechos Humanos, Niño Villareal se retiró del lugar con el rostro tapado y se negó a dar alguna declaración sobre su presencia en esta dependencia.

La queja ante la Codhet fue puesta por los familiares del joven, quienes señalan que fue baleado y arrestado por elementos estatales sin motivo alguno.

La señora Elizabeth Espinoza, madre del joven, relató que ella, sus nietos y su hijo se encontraban en una plaza de la colonia Valles del Paraíso, donde había unas 50 personas más en el lugar de esparcimiento.

De pronto, dijo, una patrulla empezó a disparar hacia la plaza por lo que se tiró al suelo son sus nietos y al acabarse los disparos vio a su hijo Noé en el piso con lesiones de bala al mismo tiempo que los estatales lo levantaron y lo lanzaron sobre la caja de la patrulla para llevárselo.

Los policías argumentaron que el joven de 18 años de edad estaba disparando contra los efectivos.