Se quedan ‘cortos’, cambios a protocolo para policías del DF

En la firma de un convenio de colaboración entre la SSPDF y la Cruz Roja, el secretario de seguridad, Jesús Rodríguez, admitió que las modificaciones sólo son de forma y no de fondo.
Durante la firma de un Convenio de Colaboración entre la SSPDF y el Comité Internacional de la Cruz Roja.
Durante la firma de un Convenio de Colaboración entre la SSPDF y el Comité Internacional de la Cruz Roja. (Cortesía)

México

Los cambios al Protocolo de Actuación Policial para el Control de Multitudes hechos por la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) no son de fondo sino de forma, admitió el titular de esa dependencia, Jesús Rodríguez Almeida.

“No está modificado en su totalidad (…) las adecuaciones tienen que ver con situaciones estrictamente conceptuales, técnicas, no son de fondo sino básicamente de forma”, señaló en el marco de la firma de un Convenio de Colaboración entre la SSPDF y el Comité Internacional de la Cruz Roja.

Indicó además que de inmediato iniciará un proceso de capacitación con la propia Cruz Roja para que todo el personal de la SSPDF conozca el protocolo, y éste se armonice en materia de uso de la fuerza con los estándares internacionales.

Las modificaciones al protocolo, publicados este jueves en la Gaceta Oficial del DF, van en el sentido de incorporar y precisar conceptos para el correcto desempeño de los elementos policíacos.

En el apartado de definiciones, incorpora y define conceptos como contingente, desplazamiento, fuerzas policiales, instalación estratégica, mando designado, mando director de la Policía del Distrito Federal, mando responsable, multitud, aseguramiento o infractores.

Por ejemplo, se define violencia, como “el uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones”.

Entre las novedades del protocolo modificado están el establecimiento del principio de proporcionalidad para el uso adecuado de las técnicas y tácticas para el control y dispersión de multitudes violentas, así como el diseño e instrumentación de cursos de capacitación, adiestramiento y actualización en Ética Policial y Elaboración de informes.

La actuación de los elementos de seguridad ha sido cuestionada por los recientes choques con manifestantes en la Ciudad de México.

En el protocolo modificado se señala que corresponde a Directores Generales o mandos designados identificar a personas con actitud agresiva o violenta, e instruir a parar o prevenir un peligro utilizando medios no violentos.

Sólo en caso de que estos no sean suficientes “se encauzarán a las personas con actitud agresiva, separándolas de la multitud como medida de prevención para proteger su integridad personal y de sus bienes”, se lee en el documento.

Serán detenidos aquellos con actitud violenta que hayan cometido algún delito, acto ilícito o infracción administrativa.

Con las modificaciones al protocolo se pone énfasis en que los elementos policíacos están obligados “a abstenerse de infringir, instigar o tolerar actos de intimidación, discriminación, tortura y en general cualquier trato cruel, inhumano o degradante” en todo momento, especialmente durante las detenciones.

El empleo de cualquier objeto, instrumento, aparato, maquina o artefacto será de manera excepcional, sólo ante las siguientes situaciones:

- Que exista una agresión real, actual o inminente, que ponga en riesgo su vida o integridad física o la de terceros, que le imposibilite hacer uso de su equipamiento de trabajo.

- Que el elemento se encuentre en tal desventaja de fuerza, numérica o de equipamiento, que represente un peligro inminente de muerte o lesiones graves.

Se señala también que los policías deberán evitar, en lo posible, actuar en desventaja con relación a los infractores o probables responsables al momento de la detención.

Por lo que se refiere a las detenciones, se instruye a los elementos policíacos a dar instrucciones verbales “concisas y entendibles”, dar tiempo para que éstas sean entendidas, y explicar el motivo de la detención.

El policía deberá considerar edad y sexo del detenido, así como discapacidad o cualquier factor que implique una diferencia de tratamiento. Cuando se trate de niños, niñas o adolescentes deberá prevalecer el uso de medidas no violentas.