Niños probeta con los mismos derechos que adoptados: Corte

Esto luego de que una mujer que se sometió a inseminación en acuerdo con su esposo pidiera que se le quitara la paternidad a su marido argumentando que no es el padre bilógico.
Un padre sostiene la mano de su hijo en el Día del Padre en Honduras.
El menor fue concebido con inseminación artificial previo acuerdo de la pareja. (EFE/Gustavo Amador)

Ciudad de México

La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estableció que los niños que son concebidos por inseminación artificial tienen los mismos derechos que los hijos procreados por los padres biológicos o adoptivos.

El asunto derivó porque una madre que se sometió a inseminación artificial, previo acuerdo con su esposo, desconoció después a su marido por no ser el padre biológico y pidió que se le quitara la paternidad, argumentando que su hijo tiene derecho a conocer al que donó el esperma para que naciera.

La quejosa sostuvo que la filiación, como elemento del derecho a la identidad, no puede obtenerse a través del acuerdo de voluntades o con el simple reconocimiento de paternidad pues ello iría en contra de los “principios morales y legales que lo rigen”.

Por unanimidad, la Sala falló a favor del proyecto de la ministra Norma Lucía Piña Hernández, quien propuso amparar al padre del niño, porque hay evidencia de que el matrimonio otorgó su voluntad para que la mujer fuera inducida a tratamiento, motivo por el cual existe una filiación con el hijo que nació de dicha técnica de reproducción asistida.

En el proyecto de la ministra se establece que cuando existe consentimiento de los cónyuges para someterse a una inseminación artificial heteróloga, “lo que se está dirigiendo es la voluntad consensuada de ambos, para ejercer su derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijos, ello a pesar de que entre el cónyuge varón y el menor no existan lazos genéticos; a este consentimiento del padre se le conoce como voluntad procreacional, que no es más que el deseo de asumir a un hijo como propio aunque biológicamente no lo sea” .

“Esta postura supera la idea de identidad como sinónimo de vínculo biológico o genético y, en cambio, inspira el contenido del derecho a la identidad en sentido amplio, inclusive de aspectos que se vinculan con la identidad en sentido dinámico”, señaló la ministra.

La Primera Sala criticó que pese a que actualmente los procedimientos de reproducción asistida constituyen una realidad, el legislador Federal no ha adoptado una normatividad que en este escenario específico y particular, fije las reglas relativas para el acceso a las mismas.

“Ha sido el legislador local quien en los Códigos Civiles o Familiares ha incluido alguna regulación sobre dichos procedimientos, en particular, lo atinente al estado civil de las personas fruto de esos avances científicos”, expresó.

 

nerc