Por una confusión, sujetos torturan y asesinan a joven

Tres sospechosos están acusados de haber participado en el crimen contra un hombre, el pasado 17 de junio, en la colonia de El Órgano, en Tlaquepaque.
El hallazgo del cadáver fue la mañana del 19 de junio.
El hallazgo del cadáver fue la mañana del 19 de junio. (Milenio)

Guadalajara

José Brayan Jiménez Navarro fue asesinado y torturado el 17 de junio pasado porque los homicidas creyeron que estaba implicado en la desaparición de su jefe, Ramón Ibarra Bello, alias El Monchis, según investigaciones de la Fiscalía Central.

Jiménez Navarro, apodado El Potro, trabajaba en un negocio familiar de distribución de agua purificada, según declararon ante agentes ministeriales sus parientes. Tenía 21 años de edad y su cadáver fue localizado semidesnudo en la cajuela de un Ford Mustang rojo en la colonia El Órgano, en San Pedro Tlaquepaque, la mañana del 19 de junio.

Había recibido una paliza antes de morir ahorcado con un trozo de alambre recocido que uno de los asesinos le apretó alrededor del cuello. También tenía lesiones anales recientes. Los detenidos declararon que alguien les pidió matar a Jiménez Navarro porque creían que había participado en la desaparición de El Monchis.

El mismo 17 de junio, tres sujetos fueron a recoger el Ford Mustang que había comprado junto con su padre por 30 mil pesos tiempo atrás. El Potro lo había dejado estacionado frente a la casa de un amigo suyo en la colonia San Pedrito por una falla mecánica.

Agentes de la Fiscalía detuvieron a Carlos Adrián Ortega Toscano, alias El Titino, identificado como jefe de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación, cuando volvía a su casa después de comer con su novia el 4 de julio pasado, pues testigos lo habían señalado como uno de los que recogieron el Mustang rojo, diciendo que Jiménez Navarro se lo había vendido.

Al continuar con las indagatorias, los agentes capturaron también a Mauricio Emmanuel Becerra Amaya, alias El Tito, e Ismael Fierro Santiago, alias El Fierro, quienes habrían participado también en el asesinato. Los tres enfrentan juicio por homicidio y delincuencia organizada.

Los investigadores encontraron rastros de sangre de El Potro en un refrigerador de una finca de la calle Sandía, colonia Las Huertas, que funcionaba como expendio de cervezas y como supuesta casa de seguridad del grupo delincuencial, donde se cree que también habrían perpetrado otros crímenes.

Había tres sospechosos más de haber participado en el homicidio que no habían sido capturados.