El conductor que mató a ciclista, libre bajo fianza

La juez citó para otra audiencia el próximo viernes, cuando definirá si al imputado se le vincula o no a proceso; de ser hallado culpable, puede enfrentar una condena de hasta 10 años de prisión.
Édgar Elías Azar, Miguel Ángel Mancera y Rodolfo Ríos presenciaron la sesión de ayer.
Édgar Elías Azar, Miguel Ángel Mancera y Rodolfo Ríos presenciaron la sesión de ayer. (Isaac Esquivel/Cuartoscuro)

México

Hasta antes de la entrada en vigor de los juicios orales, Francisco Javier Gutiérrez Aguilar estaría preso, pero su realidad es otra. El automovilista ebrio que atropelló a un grupo de ciclistas el domingo, uno de los cuales falleció, gozará de su libertad con el pago de una fianza de 344 mil pesos.

La juez 35 penal de delitos no graves, Nelly Ivonne Cortés Silva, encabezó la primera audiencia bajo el sistema penal acusatorio. Lo hizo con una carpeta de investigación que la procuraduría del DF integró por el delito de homicidio culposo agravado.

Así, hacia las 11:00 horas de ayer, la sala de oralidad 7 abrió sus puertas para que tomaran su lugar el ministerio público, dos defensores, la impartidora de justicia y el detenido, quien en todo momento estuvo custodiado por elementos de la Policía Bancaria e Industrial.

La audiencia fue grabada en audio y video y el resultado podrá ser consultado por los involucrados en el juicio. La juez le hizo saber al automovilista su derecho a mantener bajo reserva sus datos personales.

También le consultó acerca del domicilio que proporcionó para recibir citaciones y notificaciones y le apercibió que, de no ubicarlo, se le considerará como una persona evadida y prófuga de la justicia.

Durante la audiencia, que duró apenas una hora, el ministerio público explicó las pruebas de la legal detención y en respuesta, la defensa pidió la duplicidad del término constitucional de 72 horas para definir la situación jurídica.

La juez citó a una nueva audiencia el próximo viernes para enterar a Gutiérrez Aguilar si lo vincula o no a proceso, lo que antes se conocía como la notificación del auto de formal prisión o de libertad.

“El imputado gozará de libertad caucional —previa exhibición de garantía económica fijada por la impartidora de justicia, que asciende a 334 mil pesos—, en espera de la próxima audiencia.

“También se le fijaron como medidas cautelares al imputado la necesidad de dar aviso en caso de salir del territorio del Distrito Federal, y presentarse a firmar a la Unidad de Supervisión de Medidas Cautelares cada 15 días, en tanto termine el proceso”, informó el Tribunal Superior de Justicia del DF.

El accidente donde falleció Rafael Guerrero ocurrió el pasado domingo sobre Periférico Sur, donde los integrantes del ciclodeportivo Guepardos se habían organizado para una rodada de Cuemanco a la Plaza Comercial Perisur.

Sin embargo, antes de llegar a la Glorieta de Vaqueritos se encontraron con Gutiérrez Aguilar, quien perdió el control de su vehículo por conducir ebrio. Dos ciclistas resultaron heridos, mientras que Guerrero falleció cuando recibía los primeros auxilios.

Las pruebas periciales en química sanguínea corroboraron que el automovilista sobrepasaba los 0.40 mg de alcohol en la sangre; de hecho, las autoridades le dieron seis horas de recuperación para rendir su declaración en estado consciente.

Gutiérrez Aguilar puede recibir una sanción de cuatro hasta 10 años de prisión. A él lo benefició la aplicación del Sistema de Justicia Penal Acusatorio con “el principio de mínima intervención del derecho penal”.

El artículo 187 del Código Nacional de Procedimientos Penales publicado en el Diario Oficial de la Federación el 29 de diciembre de 2014 habla sobre el control de acuerdos reparatorios.

Ahí se mencionan a los delitos que se persiguen por querella, es decir, cuando la víctima otorga el perdón previo pago de la reparación del daño, los delitos culposos y los delitos patrimoniales cometidos sin violencia sobre las personas.

Si la consignación del automovilista hubiese ocurrido antes del 16 de enero pasado, hoy formaría parte de la población interna de los reclusorios. El Código Penal para el DF consideraba el ilícito sin derecho a la libertad bajo fianza al homicidio culposo agravado, cometido bajo la hipótesis de que el conductor estaba bajo los influjos del alcohol y las drogas.