CNDH atrae caso de fosas de Tetelcingo, Morelos

La CNDH instruyó al segundo visitador general, Enrique Guadarrama, trasladarse con un equipo al lugar de los hechos y al gobierno morelense pidió preservar el predio El Maguey.
La Fiscalía General del Estado de Morelos investiga a funcionarios por la inhumación clandestina de cuerpos.
La Fiscalía General del Estado de Morelos investiga a funcionarios por la inhumación clandestina de cuerpos.

Ciudad de México

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) atrajo el caso del joven Oliver Wenceslao Navarrete Hernández y de decenas de cuerpos encontrados en fosas clandestinas en el predio "El Maguey", del ejido de Tetelcingo, por lo que solicitó medidas cautelares a las autoridades de Morelos

El presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, instruyó al segundo visitador general, Enrique Guadarrama López, encabezar un equipo y trasladarse al lugar de los hechos.

La CNDH pidió al secretario de Gobierno morelense, Matías Quiroz Medina, y al fiscal general, Javier Pérez Durón, la CNDH otorgar medidas cautelares que permitan garantizar la vida e integridad física de las señoras María Concepción Hernández Fernández y Amalia Alejandra Hernández Fernández, madre y tía de Oliver.

Asimismo, que se garantice la preservación del lugar de los hechos, así como mantener el registro que contenga la identificación de personas que intervengan en la cadena de custodia y de quienes están autorizados para reconocer y manejar los indicios, huellas o vestigios de lo sucedido.

Ayer, González Pérez se reunió con la familia de Oliver y con representantes de distintos colectivos de familiares de víctimas de desaparición, así como con el padre Alejandro Solalinde, el activista Javier Sicilia y el rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Jesús Alejandro Vera Jiménez.

En la reunión, se propuso abrir una mesa de trabajo en la que participen la propia CNDH, la PGR, la Secretaría de Gobernación y la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), en relación con las fosas clandestinas de la fiscalía.

Luis Raúl González Pérez destacó la conveniencia de instalar la mesa, en la que también estén involucradas las autoridades, "para establecer un diálogo y retomar el asunto", que dijo, compete a las autoridades estatales.

"De inmediato nos organizamos para responder a la demanda. Nuestro compromiso es acompañar a la familia y a las demás familias de las víctimas para resolver este problema", dijo.

La familia de Oliver expuso el caso de su hijo, secuestrado y asesinado en 2013, quien, a pesar de estar plenamente identificado, fue inhumado de manera ilegal en una fosa clandestina ubicada en Tetelcingo, en el municipio de Cuautla, Morelos, el 28 de marzo de 2014.

María Concepción y Amalia Hernández, mamá y tía de Oliver Wenceslao, pidieron a la CNDH y la PGR atraer el caso para hacer justicia a su hijo y por las 149 familias de los cuerpos restantes que siguen bajo tierra en esas dos fosas clandestinas.

La familia afirmó que, a pesar de que ellas recuperaron el cuerpo de Oliver, ahora la lucha es para deslindar responsabilidades por las irregularidades cometidas en el caso de hijo, pero sobre todo, para procurar justicia para las 149 familias y víctimas que todavía, presumiblemente, se encuentran en las fosas ubicadas en el predio "El Maguey", del ejido de Tetelcingo, Morelos.

El padre Alejandro Solalinde, coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana, se solidarizó con la familia y halagó su "espíritu de humanidad".

En tanto, Javier Sicilia, fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y Secretario de Extensión de la UAEM, advirtió de la necesidad de que instancias federales atraigan el caso, pues la fiscalía no puede investigarse a sí misma.

El rector de la UAEM, Jesús Alejandro Vera Jiménez, demandó a la PGR y la CNDH a tomar acciones de inmediato para evitar que estos crímenes queden impunes y sean castigados.