Civiles armados se van de Chilapa

Ceden ante el Ejército y la Gendarmería, pero advierten que regresarán en una semana si no detienen a jefes de plaza como Zenén Nava, 'El Chaparro'.
Federales replegaron a los supuestos comunitarios  en los alrededores de un salón de fiestas.
Federales replegaron a los supuestos comunitarios en los alrededores de un salón de fiestas. (Especial)

Guerrero

Cinco días después de que irrumpieron en Chilapa y tuvieron bajo su control los accesos al municipio, unos 300 civiles armados regresaron a sus pueblos pero exigieron al Ejército que a más tardar en una semana detenga a los principales líderes del grupo Los Rojos.

Desde la mañana del jueves, militares y federales rodearon a los supuestos policías comunitarios y los replegaron hacia el salón de fiestas California, donde dialogaron hasta lograr el acuerdo de abandonar la ciudad.

Durante las negociones, hubo un jaloneo en el cual fueron desarmados unos 20 civiles, quienes finalmente recuperaron sus pistolas, rifles y escopetas.

A las 13:40 horas, los presuntos comunitarios aceptaron retirarse de la cabecera municipal, pero emplazaron al Ejército a capturar a los dirigentes de Los Rojos, particularmente a Zenén Nava, El Chaparro, a quien identifican como el jefe de plaza en Chilapa.

Advirtieron que de no detener a este sujeto, regresarán para tomar nuevamente el control de la cabecera municipal y las localidades más importantes.

Cerca de las 15 horas, las entradas sur y norte, así como el campamento de Eucaria Apreza lucían libres de civiles armados.

La tarde del sábado 9 de mayo, los 300 civiles armados ingresaron a Chilapa provenientes de los pueblos que se encuentran en la ruta hacia Quechultenango, desarmaron a la Policía Municipal y se apoderaron de los accesos a la alcaldía.

Un día después Job Encarnación Cuenca renunció como encargado de despacho de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, mientras los 40 elementos de la corporación permanecieron acuartelados.

El lunes, habitantes de la cabecera municipal marcharon para pedir que los supuestos comunitarios se retiraran del lugar, lo que propició una reyerta en la que fueron agredidos reporteros.

Al día siguiente, mujeres que llegaron de comunidades indígenas apoyaron a los civiles armados ante los reclamos de pobladores de la cabecera municipal que exigían su salida, al asegurar que habían hecho detenciones arbitrarias.

El miércoles, el gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, aseguró que el municipio estaba bajo el resguardo de la policía estatal, aunque los civiles armados mantenían el control de los accesos principales a la alcaldía y patrullaban las colonias.

Con la mayor parte de los negocios cerrados en Chilapa y la población refugiada en sus casas, el alcalde Francisco Javier García advirtió que no regresaría a sus oficinas hasta en tanto no hubiera garantías.

Ayer la Gendarmería y el Ejército desplegaron un operativo para acorralar a los supuestos comunitarios. En medio de la tensión, se logró el acuerdo de la retirada.

También Salvador Martínez della Rocca, secretario de Educación estatal, anunció que pedirá a militares y policías federales que vigilen las escuelas de nivel básico en Chilapa, como lo hicieron en Acapulco, para dar seguridad en las zonas de mayor incidencia delictiva.

Al término de su comparecencia ante el Congreso local, el funcionario consideró como delicado el entorno de violencia en el que se desenvuelven los estudiantes y trabajadores del sector educativo en ese municipio y sus comunidades aledañas.

Lamentó que el tema de Chilapa no le fuera cuestionado por los diputados locales durante su comparecencia; sin embargo, destacó que ya analiza las acciones para evitar que más de 45 mil niños pierdan el curso escolar.

"Si es necesario voy a hacer el mismo operativo que en Acapulco, pero no voy a permitir que se pierdan clases cuando ya va a terminar el curso escolar. Pero tampoco debo permitir que les pase algo a los niños y los profesores.

"Voy a hablar con el gobernador, con mi equipo, con la Gendarmería, con la Novena Región Militar y con quien deba hacerlo. Si es necesario vamos a meter vigilancia en las escuelas", adelantó.