El capo y su paso por Jalisco

El Chapo era objetivo en el tiroteo donde murió el cardenal Posadas Ocampo; se fugó de Puente Grande en 2001.
El 29 de julio de 2010, en la entidad murió su socio Nacho Coronel durante un operativo del Ejército.
El 29 de julio de 2010, en la entidad murió su socio Nacho Coronel durante un operativo del Ejército. (Mónica González/Archivo)

Guadalajara

Jalisco es pieza fundamental en la historia de Joaquín El Chapo Guzmán Loera como líder del cártel de Sinaloa, pues ha estado vinculado a hechos de gran relevancia, como su fuga del penal de máxima seguridad de Puente Grande y el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.

Luego de la caída del cártel de Guadalajara, a finales de la década de los 80, El Chapo regresó a Sinaloa y junto con Héctor Luis El Güero Palma fundó su propia organización, centrando sus operaciones en el trasiego de droga y entablando una fuerte rivalidad con el también naciente cártel de Tijuana, encabezado por los hermanos Arellano Félix.

El nombre de El Chapo tomó fuerza en Jalisco desde 1992, cuando protagonizó una balacera en la discoteca Christine, en Puerto Vallarta, pues intentó matar a los Arellano Félix.

Al poco tiempo logró establecer una alianza con Ismael El Mayo Zambada e Ignacio Nacho Coronel, con lo que tomó más fuerza su organización. El 24 de mayo de 1993 se reportó un tiroteo en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara entre ambos cárteles, incluso se dijo que El Chapo se encontraba en el sitio y que era el objetivo de los sicarios; en esa balacera falleció el cardenal Posadas Ocampo.

El 10 de junio del mismo año, la noticia de la captura de El Chapo también corrió primero a escala internacional y fue cuando el entonces titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Jorge Carpizo, confirmó que el narcotraficante había sido detenido en Guatemala.

De inmediato, El Chapo fue trasladado al penal de máxima seguridad en Almoloya de Juárez, donde siempre sostuvo que se dedicaba a la agricultura. Guzmán Loera permaneció en esa cárcel hasta el 22 de noviembre de 1995, cuando se ordenó su traslado a Puente Grande para cumplir una sentencia de siete años por delitos contra la salud, cohecho y asociación delictuosa.

El cártel de Sinaloa recibió otro golpe en 1995, cuando El Güero Palma fue detenido tras un accidente aéreo que se registró en los límites entre Jalisco y Nayarit, cuando se dirigía a una boda. El capo sobrevivió y fue capturado.

El 19 de enero de 2001, en lo que fue llamada la fuga perfecta, El Chapo logró escapar de Puente Grande a través de un carrito de lavandería, oculto entre las sábanas sucias y un colchón. Según las investigaciones de las autoridades federales, el capo pagó fuertes cantidades a los entonces funcionarios del penal para que lo ayudaran a escapar.

La fuga implicó reacomodos y nuevas alianzas para fortalecer su organización; sin embargo, en 2004, Arturo Guzmán Loera, hermano del capo, murió mientras estaba preso en El Altiplano.

Las autoridades federales anunciaron en 2005 la detención de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo del capo, en Zapopan. El joven fue procesado por lavado de dinero, pero en 2008 fue absuelto por un juez federal, que argumentó falta de pruebas y ordenó su liberación.

Otro golpe que recibió el cártel de Sinaloa en Jalisco ocurrió el 29 de julio de 2010, con la muerte de Nacho Coronel en un operativo del Ejército. El líder de la organización, quien se había asentado en la entidad para coordinar el tráfico de drogas sintéticas, fue abatido en una casa del fraccionamiento Colinas de San Javier; un día después se informó del deceso de Mario El Gallo Carrasco Coronel, quien se mencionaba como su sucesor.

Para 2012, la Marina dio a conocer la captura de Jesús Alfredo Guzmán Salazar, alias El Alfredillo, en una casa de la colonia Jardines de la Patria, en Zapopan. El hombre fue presentado como hijo del capo; sin embargo, la PGR desmintió el parentesco.