En 3 meses, cesan en Oaxaca a 8 directores de penales

El subsecretario de Readaptación y Reinserción Social del gobierno estatal, Víctor Alonso, dijo que esta medida es para evitar actos de corrupción e autogobiernos en las cárceles.
Los inconformes realizaron una protesta dentro de sus oficinas de brazos caídos.
El director del penal de Santa María Ixcotel tiene una denuncia en su contra por permitir el ingreso de garrafas de mezcal al interior de la cárcel. (Óscar Rodríguez)

Oaxaca

Ocho directores de penales regionales en Oaxaca han sido cesados en los últimos tres meses, con el fin de evitar la corrupción, malos tratos y autogobierno en las cárceles, informó el subsecretario de Readaptación y Reinserción Social del gobierno estatal, Víctor Alonso Altamirano.

El funcionario dijo que también se han removido a mandos administrativos y operativos, entre ellos el director de administración del penal de Santa María Ixcotel, José Luis Mateos Blahir, por tener problemas con sus compañeros de trabajado y empleados sindicalizados.

El director del penal de Santa María Ixcotel tiene una denuncia en su contra por permitir el ingreso de garrafas de mezcal al interior de la cárcel para su venta discriminada.

Desde abril del año pasado, trabajadores de ese penal denunciaron al director de tener su "Oxxito", una tienda al interior del reclusorio en la que vendían bebidas alcohólicas y drogas.

El subsecretario de Readaptación y Reinserción Social afirmó que en todos los penales hay tiendas para que los internos puedan adquirir productos básicos como su jabón, o papel higiénico.

Aclaró que los establecimientos comerciales no están bajo control de los reos, sino de los directores de los reclusorios. Indicó que el ingreso de los productos lo controlan los responsables de las tiendas y el mezcal está prohibido.

Mientras tanto, trabajadores de base de la Subsecretaría de Reinserción Social se manifestaron para exigir el cambio de oficinas, debido a que las instalaciones en que labora, ubicadas en la avenida Lázaro Cárdenas, en Santa Lucía del Camino, son afectadas por el humo que generan las ladrilleras establecidas en la zona.

Los empleados han amagado con parar labores de manera indefinida, en caso de no obtener respuestas a su solicitud.