Identifican camioneta de los agresores de Guevara

Exige se termine la violencia contra las mujeres y la intolerancia hacia motociclistas y ciclistas.
La legisladora narró a sus compañeras la violencia que se cometió en su contra el pasado domingo.
La legisladora narró a sus compañeras la violencia que se cometió en su contra el pasado domingo. (Nelly Salas)

Estado de México y México

José Manzur Quiroga, secretario general de Gobierno del Estado de México, dijo que ya tienen identificados a los ocupantes de la camioneta en que viajaban el pasado domingo agresores de la senadora petista Ana Gabriela Guevara, y a la dueña del vehículo, por lo que se espera que en las próximas horas sean llamados a declarar ante la Procuraduría General de la República (PGR).

Ayer, en Coacalco, Estado de México, agentes municipales a través del sistema de videovigilancia ubicaron la camioneta Dodge Voyager, matrícula MMU-8473, en la calle Tulipanes, fraccionamiento Villa de las Flores, donde también la Policía Federal desplegó un operativo y aparentemente fue detenida la propietaria del vehículo.

En tanto, el gobernador, Eruviel Ávila, afirmó que el móvil de la  agresión contra la senadora se debió a un percance de tránsito, y condenó “la conducta que violentó la integridad física de Ana Gabriela Guevara y su amiga el pasado domingo cuando se dirigían en motocicleta a la Ciudad de México, sobre la carretera federal México-Toluca”, procedentes de Valle de Bravo.

Precisó que con la PGR, su similar en el Estado de México está coadyuvando “para ubicar a los probables responsables”.

El mandatario atribuyó la ubicación del vehículo al sistema de cámaras de videograbación, instalado en sitios estratégicos del estado.

Asimismo, expresó su solidaridad con la legisladora y deseó su pronta recuperación.

ADVERTENCIA

Con cuatro fracturas en el pómulo, cerrado aún por la operación y los golpes, Ana Gabriela Guevara se presentó en el Senado para exigir que termine la violencia contra las mujeres, y acusar que hay una intolerancia hacia el motociclista y los ciclistas, que no puede seguir.

Molida a golpes en costillas y piernas, apenas salió del hospital acudió al recinto legislativo para reincorporarse y advertir que desde aquí trabajará para combatir la violencia y mañana acudirá a la última sesión del periodo.

La ex velocista arribó sin lentes, con un andar lento, pero la cabeza erguida, pese a la golpiza recibida por reclamar en un incidente vial, donde no hizo valer ni el fuero de senadora ni su famoso nombre.

“Voy a mostrar a diario estos golpes en nombre de esas mujeres, y un ya basta a esta violencia, porque no es justo que siga habiendo tanta injusticia, que se siga dando de manera tan arbitraria y tan cobarde…”, señaló

Ante los cinco coordinadores que la acompañaron, Emilio Gamboa, Fernando Herrera, Miguel Barbosa, Manuel Bartlett y Carlos Puente —que la miraban sorprendidos y se declaraban indignados por la agresión—, Guevara narró lo sucedido en el accidente vial, y confesó que temió por su vida porque una patada en la sien o el corazón pudo haberla matado, pero el diagnóstico médico es que va a quedar bien.

“Mi cuerpo está lleno de moretes por las patadas que recibí en parte del torso. Pero creo que aquí más allá de lo que ha sucedido, es un hecho cobarde. He sido siempre buena ciudadana…”, dijo; en ese momento, se le hizo un nudo en la garganta y no pudo detener el llanto.

Herrera la abrazó con delicadeza, pero la velocista, que varias veces levantó orgullosa los brazos al ganar medallas de oro para México en pistas mundiales, se rindió ante el recuerdo de lo ocurrido.

Llevó su mano izquierda a la boca, respiró y se cubrió la cara para soltar en llanto. Tomó un sorbo de agua y prosiguió.

“Yo no uso escoltas, no tengo chofer; ando en mi moto. Creo en mi país y creo que es donde tenemos que trabajar, no en la violencia. Nunca pensé que fuera a ocurrir esto. Me toca a mí. Nunca, desde el momento en que descendí de la moto, hice uso, de ninguna índole, de poder ni de prepotencia, nunca puse mi nombre por delante, no dije quién era y nunca que era senadora de la República. Fui ecuánime y aguanté cada uno de los golpes que me dieron”, señaló.