Cadáver en bolsas en Lomas del Paraíso

La noche de este lunes, sujetos en una camioneta dejaron los restos humanos en unas bolsas de plástico y huyeron.
Los investigadores suponían que en las bolsas estaba al menos una persona descuartizada
Los investigadores suponían que en las bolsas estaba al menos una persona descuartizada (Juan Levario)

Guadalajara

Unos niños que jugaban al fondo de la colonia Lomas del Paraíso, tercera sección, observaron cómo unos sujetos arrojaron dos bolsas desde una camioneta la noche de este lunes. Adentro había partes humanas.


Aunque no abrieron las bolsas por completo, fin de preservar las evidencias de un crimen, los investigadores suponían que en las bolsas estaba al menos una persona descuartizada, y trasladaron las bolsas de plástico negras, tal como las encontraron por la esquina de las calles Mariano Olivares y Juan Ignacio Ramón.


Desde antes de las 20:00 horas, los niños que jugaban por esa esquina vieron pasar dos camionetas con varios hombres vestidos con ropa elegante, que andaban de un lado para otro de la colonia a gran velocidad, hasta que una de las camionetas se detuvo y dejaron los bultos, luego arrancaron aceleradamente. Nadie se imaginó que había un muerto, hasta que alguien vio el líquido rojo que chorreaban y dieron aviso a la policía.


Vecinos de varias cuadras a la redonda se congregaron en torno al acordonamiento que colocaron los oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara para resguardar la zona, aguardando el momento en que pudieran estar seguros de lo que había en las bolsas.


Los elementos de la Policía tapatía solicitaron la presencia de agentes ministeriales al corroborar que parecía ser sangre el fluido que destilaban las bolsas, y personal forense las recogió, poco después de la media noche, para abrirlas en el Servicio Médico Forense metropolitano del fraccionamiento Revolución.


Posteriormente, de acuerdo con las autoridades en una bolsa fueron halladas las dos extremidades, así como ambos brazos, mientras que en otra bolsa se encontraba la cabeza y el tronco.

 

A simple vista al cadáver se le apreciaban varios tatuajes, uno a la altura del pecho que decía “rivas”, otro más con la figura de un demonio en el brazo derecho, mientras que en el brazo izquierdo tenía  dibujado un payaso.

 

El fallecido vestía bermudas en color beige y calcetines blancos. Aparentaba una edad aproximada a los 40 años, de momento se desconoce su identidad.

 

Agentes del área de homicidios dolosos arribaron al lugar para tomar conocimiento de lo sucedido e iniciar con las investigaciones.