Ahora sí, encuentran la avioneta desaparecida

Sin embargo, las autoridades analizan la manera de llegar hasta la aeronave, debido a que el lugar en el que cayó presenta problemas para realizar el rescate.
Debido a lo complejo del lugar en el que cayó la avioneta, se analiza la manera del rescate.
Debido a lo complejo del lugar en el que cayó la avioneta, se analiza la manera del rescate. (Foto: Archivo)

Monterrey

El avión desaparecido hace nueve días en la Sierra de Gomas, en Salinas Victoria, fue localizado este miércoles por el mismo piloto que el jueves reportó haber visto aparentes evidencias de un desastre aéreo.

Sin embargo, el sitio presenta múltiples problemas para realizar un rescate por su altura y complicada orografía, por lo que las autoridades discutían cuál sería el paso siguiente.

Un manchón rojo, aparentemente producto de un incendio sobre las paredes de un peñón a 2 mil 300 metros sobre el nivel del mar, es el sitio donde el Cesna 206 se habría estrellado.

Más abajo, en algunas salientes del barranco, se observan diversos objetos, entre ellos lo que parece ser la cola de un avión.

Los indicios fueron visualizados por representantes de Aeronáutica Civil, el Ejército y Protección Civil en un vuelo realizado en un helicóptero del Gobierno de Nuevo León.

La incursión pudo realizarse luego de cinco días de dificultades climatológicas entre tormentas, niebla y turbulencia severa.

Una mañana despejada y apacible enmarcó el más reciente intento. A bordo del helicóptero del Multimedios Televisión, viajó el capitán piloto aviador Francisco Javier Chulez, que el jueves realizó una incursión en un helicóptero y reportó el hallazgo.

Con la orientación del capitán Chulez, fue repetida la ruta probable que siguió el avión XB-IKU antes de impactarse contra la montaña cuando estaba a punto de librar la cumbre.

Las áreas cercanas están rodeadas de desfiladeros aparentemente sin accesos cercanos como para poder llevar personal para intentar un rescate seguro.

Luego de confirmarse del hallazgo de lo que serían los restos del avión, los involucrados en la búsqueda realizaron una reunión al pie de la montaña para tratar de definir estrategias, pero, en primera instancia, todos coincidieron que la zona era extremadamente peligrosa por la profundidad de sus barrancos y sus cerrados bosques de pinos con alturas que superaban los veinte metros.

Convocaron para esa misma tarde a una junta en la comandancia de Aeronáutica Civil para establecer el plan a seguir.