Las 'autodefensas' sin armas entran en Apatzingán

Aunque no ocurrió ningún enfrentamiento, el grupo de unos 100 elementos fue resguardado en la catedral municipal, luego de que un presunto dirigente templario intervino una radiofrecuencia y ...
 La entrada al municipio  de los grupos de autodefensa  con vigilancia federal.
La entrada al municipio de los grupos de autodefensa con vigilancia federal. (Héctor Téllez)

Michoacán

Un grupo de autodefensa logró ingresar a Apatzingán, la plaza más importante y simbólica del grupo criminal de Los caballeros templarios en la región de Tierra Caliente.

Alrededor de 100 elementos, sin armas y vestidos con playeras blancas, llegaron hasta la plaza central, la cual fue inmediatamente resguardada por elementos del Ejército y la Policía Federal.

La operación fue comandada por Hipólito Mora, creador del movimiento civil armado en La Ruana, y el sacerdote Gregorio López, uno de los integrantes de la Iglesia católica que más ha denunciado públicamente los actos delictivos de templarios en la región.

Las autodefensas solo permanecieron 10 minutos en la plaza municipal. Las fuerzas federales le pidieron al sacerdote, mejor conocido como el padre Goyo, que resguardara a los autodefensas en la catedral de Apatzingán, la cual permanece vigilada por fuer-

zas federales.

Hasta el cierre de esta edición no se registró ningún enfrentamiento, pero la irrupción del grupo generó la molestia de uno de los “jefes de plaza” del crimen organizado en Apatzingán, quien invadió la radiofrecuencia de las autodefensas para amenazarlos.

“No quiero autodefensas en Apatzingán. Miren, ahí están solos el padre Goyo e Hipólito Mora y si entran más, no nos haremos responsables por todas las muertes de personas inocentes que puedan ocurrir”, advirtió un hombre que se presentó como El Siete Siete.

Algunos autodefensas afirmaron que la voz era de Juan Mendoza, El Pantera, presunto jefe de plaza en Apatzingán.

“Señores del Ejército mexicano y de la Policía Federal, ya no dejen entrar más comunitarios”, dijo el mismo hombre vía radio, quien aseguró que podría mandar detonar explosivos en la ciudad.

El Pantera está tirando patadas de ahogado, todos los templarios saben que se aproxima su fin, y nosotros sabemos que lo que más les duele es que tomemos Apatzingán”, aseguró Mora.

“Yo le quiero decir al que nos amenazó por radio que se las verá con las fuerzas armadas y con algunos grupos de autodefensa. En lugar de estar amenazando debería agarrar sus cosas y que se escape antes de que lo agarren”, sentenció el líder de La Ruana.

El operativo no se concretó como lo acordaron los grupos de autodefensa con las autoridades federales. Por la mañana, Gregorio López confirmó que miles de comunitarios ingresarían a Apatzingán, junto con soldados y policías estatales y federales.

“Apatzingán fue dividido en cuatro puntos cardinales, y en cada uno ingresarán más de mil personas, entre comunitarios e integrantes del Ejército y de la Policía Federal, además volarán dos helicópteros por cada sector para disparar desde el aire si es necesario”, anticipó el sacerdote.

Lo descrito por el padre Goyo no se llevó a cabo y solo ingresó, sin armas, el grupo de Hipólito Mora y no el resto de las autodefensas que esperaron todo el día, en la periferia de la ciudad, que las fuerzas federales les permitieran el acceso a la ciudad.

“Se trata de un ingreso parcial de las autodefensas a Apatzingán, pero les quiero comentar que varios policías rurales de nosotros ya están aquí adentro de la ciudad, pero ustedes no los ven porque están trabajando con los federales”, aclaró Mora.

A pesar de que los templarios amenazaron con detonar explosivos contra civiles, Gregorio López y Mora organizaron un mitin frente al palacio municipal para pedirles a los habitantes que denuncien a los informantes y sicarios que forman parte del grupo delincuencial.

“Tenemos que creer en las nuevas autoridades federales, ellos no están coludidos con Los caballeros templarios, por eso tiene que denunciar a los delincuentes para limpiar poco a poco Apatzingán de esas lacras”, gritó Mora.

A pesar de la confianza que manifestó a las nuevas autoridades federales, pidió que ingresen todas las autodefensas al municipio para acabar más rápido con el grupo delictivo en la zona.

“Si el gobierno se tarda cinco meses para limpiar, nosotros, con la ayuda de los federales, podríamos dejar limpio en cinco días, pero necesitamos que denuncien”, insistió.

Finalmente a las 17:00 horas, en la catedral repicaron las campanas y se congregaron cientos para orar por la paz.