Sale libre asesino de empresario ganadero

Pablo Armendáriz Vela, presunto autor intelectual del homicidio de Carlos Ignacio Valdés Berlanga, obtuvo su libertad tras haber estado preso desde el 21 de junio de 2011.
Armendáriz fue sentenciado a 45 años y seis meses de prisión.
Armendáriz fue sentenciado a 45 años y seis meses de prisión. (Especial)

Torreón, Coahuila

Pablo Armendáriz Vela, quien fuera señalado como autor intelectual del asesinato del empresario ganadero, Carlos Ignacio Valdés Berlanga, obtuvo su libertad esta tarde tras un proceso legal que duró más de cuatro años, en el cual su defensa legal interpuso recursos jurídicos a su favor ante la Sala Auxiliar del Tribunal Superior de Justicia.

Carlos Valdés Berlanga fue asesinado a balazos, la mañana del domingo 24 de abril de 2011, afuera de su vivienda, ya que dos individuos se habían metido a su casa para asesinarlo. Valdés Berlanga era suegro de Pablo Armendáriz.

El liberado fue recluido en el Centro de Reinserción Social de Torreón, el pasado 21 de junio de 2011, luego que fuera detenido en el aeropuerto de Cancún, Quintana Roo, además quedó consignado ante el Juzgado Tercero de Primera Instancia del Ramo Penal.

En su defensa expusieron tres inconsistencias que cometió la Agencia Investigadora del Ministerio Público de la Mesa de Homicidios, de la Procuraduría de Justicia de Coahuila.

En noviembre de 2014, Armendáriz fue sentenciado a 45 años y seis meses de prisión, por haber sido el autor intelectual del asesinato del empresario ganadero, asimismo acreedor al pago de una multa de 127 mil 687 pesos.

José Luis Macías Rodríguez, defensa legal de Armendáriz Vela, se inconformó por la sentencia que emitió el Juzgado Tercero, por lo que interpuso el recurso de amparo, el cual fue resuelto a su favor en la Sala Auxiliar del Tribunal Superior de Justicia. Tras la resolución de este tribunal se decretó su libertad inmediata.

El abogado expuso en su defensa, tres inconsistencias que fueron las que cometió la Agencia Investigadora del Ministerio Público de la Mesa de Homicidios, de la Procuraduría de Justicia de Coahuila.

Éstas consisten en haber sido incomunicado a Armendáriz a la hora de su detención y abstenerse de cualquier declaración en primera instancia, derecho constitucional que no le fue respetado.

Además no fueron válidas las pruebas que las autoridades ministeriales obtuvieron de un teléfono celular de Armendáriz, ya que no se respetó el derecho de custodia del aparato.

También se refirió a que fue torturado para declarar, en el momento que estuvo bajo la medida cautelar de arraigo en un hotel de la ciudad, por espacio de 40 días, por lo que el Tribunal Colegiado emitirá la recomendación a la Procuraduría General de la República para que inicie la averiguación.