Mató a su esposa y sus 3 hijos en Navidad; luego se suicidó

Su pareja murió por la golpiza que le propinó; huyó a Veracruz, donde mató a balazos a los niños de 2, 4 y 6 años.

Ciudad de México

Aquella llamada que Saúl hizo a su hermana era el principio de la tragedia de la familia Pilar Méndez. Todos murieron bajo distintas circunstancias la noche de Navidad.

Cuando Marisol llegó al departamento de la calle Fray Servando Teresa de Mier, en la colonia Tránsito, encontró a su cuñada sentada en un sillón. Alma se quejaba, pedía ayuda médica, estaba sangrando y con múltiples golpes en el cuerpo.

Entonces Saúl trató de explicar que todo era consecuencia de un asalto que su esposa había vivido momentos antes y pidió a su hermana llevarla a la clínica mientras él se quedaba al cuidado de Brenda Paola, Evelyn y Saúl, sus tres hijos de 6, 4 y 2 años de edad.

Con pasos lentos, las dos mujeres llegaron hasta el hospital Edybe, de la colonia Moctezuma, donde diagnosticaron que Alma tenía traumatismo craneoencefálico severo, hematomas en el cuerpo y cara que derivaron en un paro cardiorrespiratorio.

Eran las 4:20 horas del 25 de diciembre y los médicos trataron afanosamente de sacar de la crisis a la mujer, pero una hora después, los especialistas avisaron que había fallecido, y por las características de los hechos darían aviso a las autoridades judiciales.

Con esa noticia Marisol regresó a la casa de su hermano para notificarle, pero en esa vivienda ya no había nadie y el teléfono celular de Saúl tampoco lo contestaban. Acorralada, avisó a la familia de su cuñada.

Hasta ese momento, la Policía de Investigación se centró en buscar al padre de familia y sus tres hijos, lo acusaban ya del delito de feminicidio por las características de violencia que presentaba Alma.

Un día después, el 26 de diciembre, las Fiscalía de Homicidios de la Procuraduría General de Justicia capitalina fue informada que a 198 kilómetros de Ciudad de México los cuerpos de tres niños y un hombre de 33 años estaban en un cuarto del Hotel Urcit, en Altotonga, Veracruz.

Mientras Alma recibía atención médica en la clínica privada acompañada de su cuñada, Saúl decidió tomar a sus tres pequeños y huir hacia el municipio de donde era originario y tenía a su familia.

Al conocer que su esposa había fallecido, el hombre tomó la pistola y ejecutó a cada uno de sus hijos, al final él se disparó en la cabeza, pero en un mensaje de voz admitió ser el homicida de su pareja sentimental con la que discutió por "motivos íntimos y personales".

Los cadáveres de Brenda, Evelyn y Saúl quedaron tendidos en la cama y a un lado de ellos su papá con la pistola calibre 22 milímetros y su credencial de elector.

Con el hallazgo, el procurador capitalino, Edmundo Garrido, dio por concluida la investigación de este feminicidio y dijo que de julio del 2011 a noviembre de este año han puesto a disposición a 258 presuntos responsables de este ilícito.

Insistió en que los jueces penales han emitido 89 sentencias condenatorias, además de que de enero a noviembre pasado este delito muestra una tendencia a la baja, pues estadísticas oficiales indican que mientras en 2016 el Ministerio Público inició 43 carpetas de investigación, en este año apenas sumaron 34 indagatorias.