Capturan a funcionarios por asesinato de alcalde de Ayutla

El subdirector de la Policía de Ayutla encuarteló a los agentes municipales el día del crimen, ya que había recibió la orden de un comandante de retirar la vigilancia y dejar solo al presidente

México

Dos servidores públicos del municipio de Ayutla, Jalisco, fueron detenidos por estar presuntamente relacionados con el homicidio del alcalde Manuel Gómez Torres.

La Fiscalía General del Estado presentó al asesor político del propio alcalde de Ayutla, José Alfredo Sánchez Dueñas, y al subdirector de la policía municipal, Luis Alberto Zepeda, como presuntos responsables en el asesinato del presidente municipal y a su colaborador Jesús Hernández.

En sus declaraciones ministeriales, los dos servidores públicos detenidos señalaron al comandante Sergio Hernández González de participar en el homicidio del alcalde, además de ser el encargado de la plaza en varios municipios controlados por el Cártel Jalisco Nueva Generación.

De acuerdo con la Fiscalía, el subdirector de la Policía de Ayutla encuarteló a los agentes municipales el día del crimen, ya que había recibió la orden del comandante de retirar la vigilancia, por lo que demuestra la "intención de dejar solo al presidente municipal", dijo el fiscal Luis Carlos Nájera.

La Fiscalía busca al comandante Sergio Hernández González y a otras personas relacionadas con el crimen organizado, quienes están involucradas en el crimen.

Sánchez Dueñas declaró ante autoridades que el alcalde le tenía confianza, por lo que le pidió apoyo para encontrar a alguien que ocupara el cargo de subdirector, quien "hiciera contracto" con el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Por lo que Sánchez Dueñas recomendó a Luis Alberto Zepeda, quien fue nombrado como subdirector de la policía.

Afirmó que el presidente municipal tenía contactos con ese cártel. "Él me lo comentó".

Por su parte, Zepeda dijo que el comandante Sergio le llamó el día del crimen para decirle que iba a "hacer un trabajo", que no metiera a los policías cerca de la carretera, por lo que decidió encuartelarlos en la comandancia municipal "para no ponerlos en peligro".

Desde que Zepeda fue nombrado como subdirector de la policía, el comandante lo contactó por teléfono. Lo citó para reunirse y en ese encuentro le dijo que "si me alineaba con ellos o que si no me iba a matar", según la declaración de Zepeda.

"Allá son pueblos pequeños y por temor a que mataran a mi familia tuve que aceptar", admitió el subdirector de la policía municipal.

El comandante le dio a Zepeda un teléfono y le dijo que estuviera pendiente a él para cuando éste lo requiriera.