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Martes , 16.10.2018 / 04:55 Hoy

Aseguran finca y autos por desaparición de estudiantes

La Fiscalía General localizó dos autos en los en los que viajaban los tres estudiantes la última vez que fueron vistos. Se encontraron afuera de una finca en una brecha frente a Colinas de Tonalá


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Desde el momento de su desaparición, los nombres de Javier Salomón Aceves, Marco Ávalos, Daniel Díaz y César Ulises Arellano, se han convertido en los más representativos de un problema que ha llevado a Jalisco a situarse entre los estados punteros en casos de desaparecidos; su búsqueda es prioridad para las autoridades según lo aseguran, aunque también fueron prioridad, María Fernanda Azpeitia, Moy, Vincenzo Cimmino,Rafael y Antonio Russo, junto a una larga lista de personas que permanecen sin ser localizadas.

Sobre la pared exterior de la Universidad de Medios Audiovisuales CAAV, cuelga una pancarta en la que aparecen los rostros caricaturizados de Javier, Marco y Daniel. Es la forma en que los estudiantes piden permanentemente que sus compañeros regresen sanos y salvos.

A 18 kilómetros de estas aulas de clase es donde se desarrolla la búsqueda de los jóvenes, es el fraccionamiento Colinas de Tonalá, donde MILENIO JALISCO estuvo presente. Ahí, camionetas de la Fiscalía General del Estado van y vienen, recorren una a una las calles y los cotos del conjunto habitacional, cruzan de un lado a otro el Nuevo Periférico y avanzan en brechas de terracería en busca de nuevos elementos y nuevas pistas que les acerquen a estos jóvenes.

Apenas unos días atrás los tres estudiantes de cine caminaban junto a otro grupo de personas en las calles del fraccionamiento mencionado, su presencia no pasó desapercibida quizá porque con ellos llevaban equipo de grabación y fotográfico. Más de una persona recuerda haberlos visto,“estaban en la glorieta tomándole fotos a una muchacha, me parece que es la novia de uno de ellos la que vive aquí, luego ya supimos que se los llevaron ahí cerca del ingreso (al fraccionamiento) pero lo que se nos hace raro es que si hay cámaras porqué no revisan o por qué no aparece nada en ellas”, señaló una mujer que al igual que otros habitantes, creen que los jóvenes fueron “levantados”en la calle Colina Central.

Pero las investigaciones de los elementos de la Fiscalía del Estado no apuntan a este sitio como el lugar en que los estudiantes fueron privados de su libertad, sino aproximadamente a 12 kilómetros de ese punto ,sobre el Nuevo Periférico. Al menos ahí han levantado indicios, tomado registros fotográficos y llevado a cabo actividades propias de una investigación.

Sin embargo el movimiento más relevante se registró en una brecha situada en la parte trasera de la Presa el Ocotillo, una finca de aproximadamente 750 metros cuadrados a la que se llega a través de una brecha que nace junto al ingreso del fraccionamiento Colinas de Tonalá, cruza por debajo del Nuevo Periférico y rodea el cuerpo de agua.

La construcción cuenta con un par de edificaciones, un amplio jardín y una alberca. Todo resguardado por muros de tres metros de alto que en la cúspide son protegidos por alambre de púas y, por si eso fuera poco, una cerca eléctrica y al menos cinco cámaras de circuito cerrado.

Los elementos de la Fiscalía levantaron algunos indicios al interior del inmueble pero no reportaron localizar a persona alguna, incluso no obtuvieron datos para creer que los estudiantes pudieran haber sido llevados a este lugar luego de que les privaran de su libertad hombres armados, aunque afuera del lugar fueron asegurados un par de automóviles, un Chrysler 300 y un Nissan Tiida en los que se presume que viajaban estos tres desaparecidos.

Sigilo

La relación entre la finca y los jóvenes apunta a que estos habían realizado algunas grabaciones en este lugar de manera previa a que fueran privados de su libertad por personas armadas, mientras que los automóviles, que fueron dejados por sus captores en el punto donde interceptaron a los estudiantes, habrían sido recogidos por familiares de estos y llevados de nueva cuenta a la finca, sin que se tenga claridad de los motivos por los cuales lo hicieron, y tampoco se ha revelado la identidad del propietario, aunque sí que forman parte de la investigación.

La Fiscalía del Estado recurrió al “sigilo” para reservarse los datos relacionados al avance que tiene la investigación en torno a los estudiantes, pero su titular, Raúl Sánchez Jiménez asegura que ya existen líneas de investigación “sólidas” en el caso en base a las entrevistas que han tenido con los otros tres jóvenes que acompañaban a Marco, Javier y Daniel el día en que fueron privados de la libertad, pero que por alguna razón desconocida hasta el momento, fueron ignorados por los supuestos plagiarios y han sido pieza clave para las indagatorias.

En el caso de César Ulises, alumno del Centro Universitario de Ciencias de la Salud, que había sido visto por última vez frente a una clínica del IMSS en el municipio de Tala de acuerdo a su ficha de búsqueda, el fiscal del estado dio a conocer que lograron identificar al joven en el municipio de Guadalajara.

El estudiante fue captado subiendo y bajando en repetidas ocasiones a diversas unidades y estaciones de Macrobús, en una actitud “intranquila” con una conducta inusual, pero que permite corroborar que el joven viajó de Tala a la capital de estado posterior al reporte de su desaparición, por lo que esperan localizarlo y entregarlo a su familia sano y salvo en días siguientes.

MC/SRN

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