En Aquila, Ejército disparó para que la gente se quitara: líder comunero

En conferencia de prensa, Agustín Vera Ramírez, representante de la comunidad de Ostula, negó que los militares dispararan al aire y afirmó que destruían "lo que hallaban a su paso".

Ciudad de México

Los militares no dispararon al aire durante el desalojo en Ostula, Aquila. "Ellos tiraron para que la gente se quitara", dijo Agustín Vera Ramírez, representante de la comunidad de Ostula.

Ayer Felipe Gurrola, mando especial de Seguridad para Michoacán, dijo que elementos del Ejército sí dispararon al aire y no contra la población de Ostula que protestaba por la detención del líder de las autodefensas Cemeí Verdía Zepeda. Además, explicó que algunos habitantes se escondieron en la maleza, sitio del que supuestamente salió la bala que mató a un niño de 12 años y dejó a cinco personas heridas.

En respuesta, Vera Ramírez dijo que esa es una manera de justificarse "es para lavarse las manos. No fueron disparos al aire, ellos tiraron para que la gente se quitara".

Aseguró que no respondieron a la agresión de los militares, "lo que hicimos fue alejarnos del lugar".

En conferencia de prensa en el Centro Prodh, el representante Ostula narró que, alrededor de las 17 horas del domingo un grupo de marinos y policías estatales y federales con dos helicópteros artillados avanzaron en la comunidad "destruyendo lo que hallaban a su paso, incluidos varios vehículos. Pasaron por los retenes de la comunidad tirando balazos, golpeando con macanas a la gente y deteniendo temporalmente a los comuneros".

Vera Ramírez explicó que los niños estaban jugando adentro de la casa que se utiliza para hospedar turistas y ahí al niño identificado como Edilberto "N" y a otras cinco personas "les tocó su desgracia".

En la conferencia presentaron un video que tomó uno de los habitantes en el que se ve una fila de vehículos de militares y de la fuerza ciudadana que avanza y después, se escuchan disparos.

Los comunitarios pidieron al gobierno federal y al del estado de Michoacán la inmediata libertad de su líder, Cemeí Verdía Zepeda y el retiro de los cargos en su contra por supuesta posesión de armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas y por la quema de papelería electoral.

"Dichos cargos son absolutamente falsos y la situación de portación de armas no permitidas resulta ridícula, un mero pretexto para privar de la libertad a nuestro compañero, afectaría la organización de la comunidad y favorecer a los intereses criminales de los caballeros templarios".

Agustín calificó como una traición el que hayan detenido a Verdia Zepeda ya que había sido citado previamente por el Secretario de Seguridad Pública de Michoacán para arreglar los trámites de una camioneta blindada que le había dado el gobierno.

El representante de Ostula afirmó que las armas que supuestamente le encontraron al líder se las dio el estado, incluso, dijo, tiene talones de pago por las tareas de vigilancia.

El jefe de tenencia dijo que las únicas peticiones al gobierno es que se libere a Cemeí y castigo a quienes participaron en los ataques contra comunitarios desde 2008 hasta el domingo.

Acuerdos de autodefensas y SSP

Vera difundió el acta de acuerdos que firmaron el 16 de marzo con el secretario de Seguridad Pública de Michoacán, Javier Ocampo García, en el que se estableció se respetaría a la Policía Comunitaria de la comunidad indígena de Santa María Ostula, Aquila, Chinicuila, Coahuayana y Coalcomán.

"Se expedirá credencial provisional por parte de la Secretaría de Seguridad Pública para identificarlos debidamente así como las armas que se mencionen en el cuerpo de la misma, al igual de otorgarles una playera para identificarlos", se lee en el acta de acuerdos firmada por el secretario y subsecretario de la SSP estatal.

Además de la probación de 50 plazas para la Fuerza Ciudadana en Aquila; la captura de principales líderes del crimen organizado.

Ante ello, el jefe de tenencia dijo que fueron traicionados con la detención de su comandante.

Hay 33 muertos y 6 desaparecidos

En su turno, Gerardo Camacho, del equipo de Apoyo de Santa María Ostula, detalló que de 2008 a la fecha han asesinado a 33 de sus compañeros y seis más están desaparecidos.

Jorge Luis Hernández, director del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, señaló al Ejército como el responsable de la muerte de un niño y la detención del líder de autodefensas, Verdía Zepeda.

Exigieron además que se castigue a los militares y policías que presuntamente asesinaron al niño de 12 años, que lesionaron a comuneros y que destruyeron bienes de la localidad.

Además de la presentación con vida de los seis comuneros desaparecidos y el castigo a los autores del asesinato de sus compañeros en los últimos cuatro años. También pidieron respeto y garantías para el funcionamiento de la policía comunitaria en Aquila, Coahuayana, Chinicuila y Coalcomán.