“Al menos ya apareció uno; ahora solamente nos faltan cinco más”

Familiares de Víctor García, presuntamente asesinado por un militar, y de los jóvenes desaparecidos en enero coincideron en el Ministerio Público local, donde intercambiaron mensajes de apoyo y ...
Bernardo Benítez, padre de uno de los adolescentes, en el plantón que mantienen a las afueras del MP.
Bernardo Benítez, padre de uno de los adolescentes, en el plantón que mantienen a las afueras del MP. (Jorge Carballo)

Este viernes el Ministerio Público de Tierra Blanca concentró dos de los más recientes casos de desapariciones y asesinatos en Veracruz, o al menos los que han resultaron emblemáticos por la participación en estos ilícitos de las fuerzas de seguridad del Estado mexicano.

Al cumplirse dos meses de que policías estatales levantaron y entregaron al crimen organizado a cinco jóvenes originarios del municipio vecino de Playa Vicente, los familiares continúan en plantón en el patio de este lugar.

Sentados y utilizando una caja de cartón como mesa improvisada, los familiares de Víctor García García firmaban los papeles para concretar los trámites y recibir el cuerpo de quien fue presuntamente detenido y asesinado por un oficial del Ejército.

No fue este su primer encuentro: el martes 1 de marzo, una pareja joven y una niña se encontraban sentados en una silla de plástico en la esquina del patio de este Ministerio Público, esperando su turno para presentar una denuncia.

A unos metros, las madres de los cinco jóvenes desaparecidos desde hace dos meses rezaban, como cada noche. Una de ellas, Gloria de la O, se acercó para preguntarles si podían ayudarles en algo. Ambos se contaron sus historias.

"Lloraron junto con nuestra familia... Fueron las lágrimas más sinceras porque sienten el mismo dolor que nosotros y cuando encontramos a mi hermanito también lloraron con nosotros y dieron gracias a Dios porque ya había aparecido uno, y entonces solo faltaban cinco", evoca un familiar de Víctor García.

Ayer, estas dos historias se volvieron a encontrar en el patio de este Ministerio Público: mientras la familia de los cinco jóvenes llevan dos meses en el lugar con la esperanza de encontrar a sus hijos con vida, la familia de García recogió sus restos y regresaron al municipio de Tezonapa, de donde son originarios.

"Cuando menos, y no es consuelo, pero nosotros tenemos a donde ir a dejarle flores y llorar", exclama un familiar de éste, de oficio mecánico.

En contraste, la Gendarmería continúa la búsqueda en diversos puntos del estado donde pudieran existir indicios de los cinco jóvenes desaparecidos, incluso en algunas diligencias las acompañan los padres.

"Cualquier dirección o información que la Gendarmería se les haga llegar, ellos van al punto a revisar", destacó Gloria de la O.

A pesar de que hay ya ocho policías detenidos y que están a la espera de los resultados de los peritos forenses argentinos, los familiares aseguran que continuarán en el plantón hasta que detengan a todos los responsables de estos hechos.

"Queremos que este caso tan atroz que nos pasó a nosotros no se vuelva a repetir en Veracruz ni en todo el país", dijo Columba Arroniz, madre de Bernardo Benítez, desaparecido en Tierra Blanca.

A dos meses de estos hechos, los familiares tienen claro el motivo por el que los policías estatales se llevaron a sus hijos; al tiempo que descartan la hipótesis que surgió de un uniformado detenido que refiere una posible venganza al alcalde de Playa Vicente, de donde son originarios.

"Pues que se confundieron... por el aspecto de ellos, jóvenes altos y fornidos. Desgraciadamente ahora no podemos ser de esa complexión porque para la delincuencia todos van a ser sospechosos... ", lamentó el padre de Bernardo Benítez, quien tiene el mismo nombre.

"Un problema que nada tenemos que ver con él y la otra es por la impunidad y la ineficacia, la insensibilidad de los que andan vestidos de azul y se hacen llamar policías", lamentó el papá de José Benítez de la O, otra de las víctimas.