A un año del caso Ciudadela, sin responsables del doble homicidio

Familiares de Luis Antonio Ortiz Guerra están inconformes con el dictamen que condenó a Isaac a pasar siete años de internamiento en el Tutelar.

Guadalajara

A casi un año de la desaparición y muerte de Luis Antonio Ortiz Guerra y Andrés Barba Oliva, sólo un implicado en el crimen ha sido sentenciado, mientras que el resto de los involucrados permanecen prófugos de la ley.

El lunes por la noche, Isaac, el único detenido del caso, fue sentenciado a pasar siete años de internamiento en el Centro de Atención Integral Juvenil –la pena máxima que le puede ser impuesta a un menor de edad, según lo contemplado por la Ley de Justicia Integral para Adolescentes del Estado– pues el juez especializado lo encontró responsable de haber incurrido en la conducta tipificada como delito de secuestro agravado.

De acuerdo a las pruebas presentadas por la Fiscalía General del Estado (FGE) y con base al desahogo de las mismas, el juez José García Hernández, determinó que Isaac sí tuvo una participación directa en la privación ilegal de la libertad de Ortiz Guerra y Barba Oliva a quienes citó en Plaza Ciudadela el 21 de junio de 2013 para después conducirlos, junto con tres adultos, a un rancho en el bosque La Primavera en donde fueron victimados.

El cargo de secuestro agravado fue solicitado por el agente del Ministerio Público encargado del caso, esto con la finalidad de que el entonces menor –Isaac ya cumplió los 18 años– recibiera la sentencia máxima para un adolescente.

La determinación del juez no fue suficiente para la madre de Ortiz Guerra, quien consideró que la sanción impuesta no equivale al daño cometido contra los adolescentes.

“Estamos en México, si el joven cometió un delito de adultos, por qué en otro país lo hubieran juzgado como adulto, sólo en México se le juzga como si se hubiera metido a robar a un súper unas pilas o algo, yo de mi parte, si fuera juez, yo le hubiera dado 60 años, lo hubiera juzgado como adulto”, expresó Patricia Guerra Ochoa, mamá de Ortiz Guerra.

Para la familia de Toño, las heridas aún no han cerrado, “esto ha sido muy difícil, es un tema en el que día con día, desde levantarse decimos ‘tenemos que echarle ganas hoy’ […] A mí me dejaron sin vida literalmente”, añadió la mujer.

Además del internamiento, Isaac tendrá que recibir tratamiento psicológico y por orden de juez tiene prohibido el contacto con cualquiera de las personas que estuvo involucrado en el secuestro y asesinato de los jóvenes.

En julio de 2013, el fiscal general del estado, Luis Carlos Nájera, informó que con base a las declaraciones de Isaac se pudo identificar a tres adultos que supuestamente participaron en el asesinato, el cual habría sido ordenado por Leonardo Carrasco –hijo de Miguel Ángel Carrasco, alias El Changel– y en el que también estuvo involucrado Andrés Tovar Vega, del que se desconoce su paradero.  

El preámbulo del análisis a la ley

El secuestro y asesinato de Luis Antonio Ortiz Guerra y Andrés Barba Oliva, así como la sentencia que recibió el único detenido por el caso podría servir como un preámbulo para que las autoridades analicen las leyes que se aplican a los menores, aseguró Francisco Jiménez Reynoso, especialista en seguridad pública y académico de la Universidad de Guadalajara.

“Existen de homicidios a homicidios, en este caso es con alevosía y ventaja, este joven saldrá a una edad de 25 años y si no se le brinda la atención adecuada corremos el riesgo de que salga con algún resentimiento hacia la sociedad y más en este caso que estamos hablando de un homicidio con tintes de delincuencia organizada”, aseguró el investigador.