Recuperan a 4 aves en peligro de extinción en Querétaro

Elementos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguraron a cuatro dos guacamayas y dos loros bajo amenaza de extinción en Querétaro capital.
Las aves estaban en buen estado, pero su posesión era ilegal.
Las aves estaban en buen estado, pero su posesión era ilegal. (Especial)

Ciudad de México

Elementos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguraron a cuatro dos guacamayas y dos loros bajo amenaza de extinción en Querétaro capital.

Según informó la dependencia, derivado de una denuncia ciudadana, inspectores acudieron a un domicilio donde se constató la posesión de una guacamaya roja, la cual se encontró en cautiverio.

El animal, a pesar de estar en cautiverio ilegalmente, se encontraba en buenas condiciones de salud, toda vez que el propietario le proporcionaba los cuidados necesarios en su alimentación y manejo, garantizando su trato digno y respetuoso.

En un segundo inmueble se localizó una guacamaya verde y dos Loros de nuca amarilla, ejemplares que también se encontraron en buenas condiciones de salud.

Sin embargo, en ambos casos, los propietarios no presentaron la documentación que ampararan la legal procedencia de los ejemplares, a su vez tampoco contaban con sistema de marcaje que indicara que son producto de algún aprovechamiento autorizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, por lo que se impuso como medida de seguridad el decomiso precautorio de los psitácidos.

Los loros, cotorros, pericos y guacamayas están seriamente amenazados, ya que el tráfico ilegal para el mercado de mascotas, así como la destrucción de su hábitat, son las principales causas del deterioro de sus poblaciones silvestres, por lo que la Profepa conminó a la ciudadanía a no adquirir este tipo de aves, ya que está prohibida su venta desde octubre del 2008.

El Código Penal Federal establece que el tráfico ilegal de ejemplares es un delito que se castiga con pena de uno a nueve años de prisión y por el equivalente de trescientos a tres mil días multa.


ERM