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Sábado , 15.12.2018 / 00:03 Hoy

Alejandro fue por pan para su mujer y su auto se inundó

HISTORIA

Ángel Jesús brincó y no alcanzó la banqueta; la corriente lo jaló y murió.
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Cuando Ángel Jesús regresaba de la escuela tenía que pasar por una fuerte corriente de agua. Tomado de la mano de su mamá brincó lo más fuerte que pudo, pero no llegó a la banqueta. Murió ahogado.

El jueves pasado, alrededor de las 3:15 de la tarde, el estudiante de primaria soltó a su mamá, fue arrastrado por la corriente y al final quedó atorado en la boca de un canal.

“Mis hermanas traían cada una a su hijo e intentaron cruzar en la esquina, pero bajaba muchísima agua. Una de ellas logró saltar con su hija y la segunda brincó, pero el niño no alcanzó a llegar a la banqueta; entonces lo jaló el agua y lo trajo hasta acá, donde se atoró”, explicó Mariano Rodríguez, tío del pequeño.

Ángel Jesús tenía nueve años y era un alumno de excelencia. Minutos antes de morir su mamá recibió la noticia de que era el tercer mejor promedio de su generación. Cerca de la escuela se lo llevó la corriente.

Uno de los vecinos de la zona vio el accidente e intentó socorrerlo sin éxito. Edwin Meléndez, también habitante de la colonia, vio por su ventana el drama y bajó a ayudar. Sin medir el peligro, los dos intentaron sacar al menor.

Mientras el agua seguía corriendo fuerte, una roca fue arrastrada y golpeó la pierna de Edwin. En ese momento se desvaneció la última esperanza y soltó las manos del niño.

Vecinos de San Miguel Teotongo aseguran que este es el segundo caso en el que la corriente se lleva a una persona. La víctima anterior fue un repartidor de comida que sobrevivió, porque quedó atrapado bajo una camioneta antes de llegar a la boca del canal.

ANTOJO CARO

A Alejandro Alvarado el antojo le salió caro. Circulaba sobre calzada Ignacio Zaragoza procedente del centro de la ciudad con el cielo nublado, estaba a 4.8 kilómetros de su casa, pero quiso consentir a su esposa con un pastelito y darse el gusto de un pan caliente para el frío.

Comenzaba a llover cuando se estacionó frente a la panadería La Esperanza, así que decidió esperar en el auto, pero en 10 minutos el agua subió como no hubiera imaginado.

“A la hora que llegué estaba el cielo muy negro y empezó a chispear y a llover fuerte. Solo me dio tiempo de estacionarlo y dije ‘ahorita que cese el agua me bajo y compro el pan’. Empecé a ver que subía el nivel del agua y después ya no pude bajarme. Tuve que abrir la cajuela y salir por ahí”, relata a MILENIO.

MUEBLERÍAS ANEGADAS

Dueños de 11 mueblerías ubicadas sobre calzada Ignacio Zaragoza, en el pueblo de Santa Martha Acatitla, en Iztapalapa, acusan que el conductor de un tráiler aceleró sobre la vialidad inundada provocando una ola que arrojó el agua hasta el interior de sus negocios, dejando pérdidas en más de 50 por ciento en sus inventarios.

Agustín Contreras, de la mueblería Smart, narró que durante la anegación solo los camiones y el tráiler avanzaron sin atascarse, pero lentamente.

Sin embargo, el video de uno de los dueños de un local muestra cómo un tráiler sacó de balance a una treintena de personas que se resguardaban sobre la barda del Metro, además de que generó una ola que alcanzó a romper las cortinas metálicas de las mueblerías.

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