“Es la única madre que muchos niños conocen”

"Mamá" Rosa, hija de una familia bien acomodada, los ha rescatado desde los 16 años hasta la fecha.
Un menor toca la flauta detrás de una ventana enrrejada.
Un menor toca la flauta detrás de una ventana enrrejada. (Jorge Carballo)

México

Mamá Rosa es la única madre que cientos de niños y jóvenes de la calle conocen; cada uno recibió comida, ropa y educación hasta que han decidido salir libremente del albergue La Gran Familia, aseguró el historiador Jean Meyer.

En entrevista con Héctor Aguilar Camín, Meyer aseguró que la casa de Mamá Rosa descrita por las autoridades en realidad “es la misma, pero con ojos diferentes”, ya que no es más que un alojamiento para quien lo necesite, pues la política es no rechazar a nadie.

El historiador asegura que Rosa del Carmen Verduzco, hija de una familia bien acomodada, ha tenido un proyecto de rescate de niños que se le ocurrió desde los 16 años y que ha mantenido hasta la fecha.

Meyer señaló que si bien la casa está al límite de su capacidad e incluso para comer era necesario hacerlo en tres turnos, ya se trabajaba en rehacer el comedor y estaban por comenzar con la cocina con los recursos que recibía del gobierno.

En su última visita, el historiador asegura haberse percatado de la gran cantidad de alimentos que los agricultores le regalan diariamente al albergue para dar de comer a los casi 600 menores que ahí habitan; al grado de que muchos deben ser donados.

Sin embargo, reconoce que las autoridades efectivamente pudieron haber encontrado alimento podrido durante el cateo, ya que al entrar a la casa eran colocados para alimentar a los animales que tienen para su consumo personal.

“Yo le decía a Mamá Rosa en tono de broma que sus muchachos cuando salgan de la casa no van a comer ni alcachofas ni fresas ni frambuesas ni arándanos ni otras frutas que le donan los agricultores”, agregó.

Mamá Rosa, asegura, tiene una casa de alrededor de 28 hectáreas donde se ha instalado una escuela, además de que se han adaptado áreas para que los niños realicen actividades físicas, y aprendan un oficio; además, su habitación la comparte con los bebes o los niños enfermos.

Meyer rechazó que los hijos de Mamá Rosa sean obligados a pedir limosna, ya que cuando los recursos faltan sale ella misma con su camioneta y su altavoz a recorrer las calles de Zamora para solicitar apoyo.

“En diciembre salen los niños con sus uniformes a desfilar por las calles y Mamá Rosa va al frente con un altavoz, es una colecta y pasan por las principales calles de Zamora”.

Asimismo, señaló que él no puede garantizar que algún niño haya recibido un manazo o una nalgada de parte de Mamá Rosa, e incluso confirmó que solicita dinero a las madres cuando intentan recuperar a sus hijos, pues asegura que ella los crió sin recibir un solo centavo.

Pese a ello, Meyer asegura que Verduzco ha sido una madre para todo aquel que lo necesita.