Hasta 50 mil pesos por 'rescate': madres

La directora del inmuble polariza opiniones; los vecinos ensalzan su labor social de años.

Michoacán

El despertar de la pesadilla inicio poco después de las 10 de la mañana de este martes, cuando elementos del Ejército y policías federales ingresaron al albergue La Gran Familia de Zamora, Michoacán.

Aquí se encontraban casi 500 niños y adolescentes viviendo en condiciones que la autoridad federal y defensores de derechos humanos califican de infrahumanas.

El albergue de Mamá Rosa era conocido como un sitio donde se cuida y se protege a los menores abandonados y sin familia. Con los años se convirtió en un internado, donde jóvenes indisciplinados y problemáticos eran llevados por sus familias para reeducarlos.

A familiares de los ingresados les pedían desde 50 pesos al mes hasta 20 mil pesos cada año. Si querían sacarlos, tenían que pagar de 15 a 50 mil pesos, denunciaron madres de varios menores.

Vecinos y locatarios comentan que rara vez los jóvenes salían. Eso sí, Rosa comía seguido en el restaurante de cortes La Mendoza.

Las donaciones de comida y otros productos llegaban cada semana; mercados de la zona regalaban productos sobrantes.

Los padres de familia confiaban en que la comida no faltaba, que la dieta no era de lujo, pero había alimentos frescos en la mesa.

María Ampudia, presidenta de la fundación ¿Y quién habla por mí?, los despertó de ese sueño.Después de ingresar con soldados y federales habló sobre lo que se encontró en la cocina, en los cuartos, en los corredores: sacos de arroz con gusanos, comida putrefacta, menores hacinados en cuatro metros cuadrados.

—Es una cárcel para niños de cinco años —dijo a MILENIO.

La activista comentó que los padres podrán recuperar a sus hijos, pero tendrán que acreditar el parentesco. El problema es que muchos no están registrados. No hay actas de nacimiento y por eso será necesario realizar las pruebas de ADN.

Mamá Rosa es un referente en Zamora. La mesera de un restaurante aledaño asegura que su madre la amenazaba de pequeña con traerla a este lugar si se portaba mal. Otros dicen que la mujer los cuidó y los sacó adelante hace muchos años, incluso se denominan hijos de la mujer detenida por la PGR.

Queda en el lugar el aroma de basura y desperdicios, entre colchones viejos y juguetes inservibles, juguetes que duraron aquí tantos años como las vidas que circularon por el lugar.

Fueron necesarios 10 viajes de camiones de limpia para sacar del albergue poco más de 12 toneladas de inmundicia.