“Para que se acuerden de su amigo del alma”

A José Eutimio Tinoco, ‘El rey de la tortilla’ le gustaba repartir regalos en festividades como la Navidad, destacaron sus familiares y amigos. El hombre de 50 años fue uno de los 17 "levantados" ...
Asistentes junto al féretro del empresario asesinado.
Asistentes junto al féretro del empresario asesinado. (Jorge González)

Alrededor de su féretro, familiares y amigos portaban los delantales característicos del oficio que hizo conocido en el municipio de Arcelia y en gran parte de la Tierra Caliente de Guerrero a José Eutimio Tinoco, El rey de la tortilla.

El hombre de 50 años fue uno de los 17 levantados el sábado pasado por un grupo delincuencial en la comunidad El Salitre. El martes su cuerpo fue encontrado en las inmediaciones de este municipio.

Ayer, más de un centenar de pobladores acudieron al sepelio. Primero una misa en una pequeña iglesia cuya capacidad se vio rebasaba, por lo que familiares y amigos tuvieron que improvisar la calle como atrio.

Decenas de coronas y arreglos florales fueron entregadas como muestra de pésame por quienes acompañaron a la familia de la primera víctima identificada del levantón ocurrido el sábado pasado y que ese día dejó un saldo de tres muertos.

“Empezó con un molino y repartiendo tortillas en una motoneta, pero un sobrino que vive en Estados Unidos le prestó para iniciar su negocio”, relató una de las asistentes”.

“Cada año en Navidad hacía comilonas y daba regalos a todos los que pasaban por una de sus tortillerías. Decía: ‘para que se acuerden de su amigo del alma’”, evocó al tiempo que concluía la misa.

Enseguida comenzó una procesión de la iglesia hasta el panteón municipal. En el frente la esposa de Tinoco no podía contener el llanto al paso del féretro, que fue cargado por seis hombres.

La viuda no sabe hasta el momento dónde está su hijo, quien también fue levantado en ese mismo hecho.

El llanto de la señora se mezclaba con la música que tocaba la banda de pueblo Los Príncipes de Arcelia, en la que participaba el hijo levantado de El rey de la tortilla.

“Decía que tocaba ‘la grandota’ (la tambora) en la banda. Era muy alegre”, dijo una vecina al referirse al joven, justo cuando la multitud pasó por donde se encontraba una de las tortillerías de Tinoco.

Otro hijo de José Eutemio lucía serio y callado, pero no se le descompuso el rostro como a su madre. No quería saber nada de entrevistas, cámaras o prensa en general, solo contestó  que autorizaron a una persona a grabar toda la ceremonia religiosa “para la familia”.

Sobre su hermano desaparecido solo comentó que les piden de rescate cinco millones de pesos.

Fueron Los Tequileros, reveló el presidente municipal de Arcelia, Adolfo Torales. Se trata de una célula de La Familia Michoacana o Guerreros Unidos, dijo más cauto el fiscal estatal, Xavier Olea, sobre los responsables y quienes podrían ser los mismos que se llevaron a cinco maestros de la comunidad de Santa Ana del Águila, del municipio de Ajuchitlán del Progreso.

Ahí no hay clases desde entonces. Alumnos y padres de familia desconocen cuándo se reanudarán y la Secundaria Técnica número 114 luce abandonada.

Mientras, familiares y amigos continuaron este jueves recolectando recursos para juntar los tres millones de pesos que los secuestradores exigen por cada maestro.

En el zócalo de Arcelia, Román Suárez, amigo del maestro Javier Calderón, botea al tiempo que asegura que la familia ya ha negociado su camioneta y ha vendido dos vacas para alcanzar el monto.