“Estamos acostumbrados a la inseguridad”: padres de desaparecidos

Un policía estatal fue detenido por la fiscalía del estado, luego de que comprobara su vínculos con el crimen organizado.
Altar para los jóvenes.
Altar para los jóvenes. (Jorge González)

Veracruz

Más de una semana y no saben por qué se llevaron a sus hijos. Regresaban del puerto, habían festejado el cumpleaños de uno de ellos.

La última comunicación con sus familiares fue pasadas las 10 de la mañana de ese lunes, antes de que policías estatales se los llevaran.

"Gorda, ya voy", decía el mensaje de texto que José Benítez envió a su madre Gloria de la O Santos. "Y a la 1:49 de la tarde fue la última vez que contestó el teléfono", recuerda.

Hasta noviembre de 2015, la Fiscalía del Estado informó que se contaba con mil 266 casos de desaparición en Veracruz durante la actual administración.

Hoy se suman cinco, aunque en esta ocasión se trata de desaparición forzada, según lo ocurrido en el municipio de Tierra Blanca el lunes 11 de enero.

Ayer se cumplió una semana de estos hechos, pero sobre todo que no se sabe nada de José Benítez de la O, Mario Arturo Orozco, Alfredo González Díaz, Bernardo Benítez Arroniz y Susana T, de 16 años.

De acuerdo con los familiares, el grupo de jóvenes salió desde el sábado de la comunidad de Playa Vicente —donde son originarios— hacia el puerto de Veracruz para festejar el cumpleaños de Mario.

Al lunes siguiente durante el regreso fueron detenidos por una camioneta de la policía estatal y tras unos minutos fueron subidos al vehículo y conducidos a un camino de terracería.

"Ahí empezó nuestro calvario", exclama Bernardo Benítez, padre de uno de los cinco jóvenes, quien por sus propios medios ha iniciado la búsqueda de su hijo.

"Ya vi los videos, no se observan los rostros pero se ve claro las patrullas cuando se los llevan". Se refiere a un par de videos que la fiscalía le ha permitido el acceso, pero hay uno más de una gasolinera que se ingenio para ver.

"Pero no se observa nada, queda al otro lado", lamenta en el Ministerio Público de Tierra Blanca, donde han hecho un plantón para exigir que se refuercen los operativos de búsqueda.

"Lo comentamos entre los padres y dijimos que la única manera que nos hagan caso las autoridades es quedarnos aquí hasta que se solucione", explicó.

Los padres de los desaparecidos aseguran que no es la primera vez que viven una situación así, por lo cual dicen estar acostumbrados a estas situaciones de inseguridad.

"Hace algunos años, a mi padre lo secuestraron y nosotros recurrimos al gobernador. Nunca nos lo regresaron y pues ojalá nuevamente no ocurra lo mismo, porque tal vez a mi padre también se lo llevaron los policías", evoca Josefa Benítez, familiar de desaparecidos.

El dolor es el mismo, agrega Bernardo Benítez: "Hace una semana fue mi hijo, hace siete años mi padre".

Para él, la situación de inseguridad y la colusión de autoridades locales con el crimen es "normal".

En el patio, las madres, tías y demás parientes de los jóvenes han decidido recurrir a la fe e improvisaron un altar en el que predominan fotografías de los desaparecidos.

Otro detenido

El fiscal de la entidad, Luis Ángel Bravo, dio a conocer que un séptimo policía estatal, identificado como Edgar Ramón Reyes, fue detenido por la desaparición de los jóvenes.

Informó que se logró obtener testimonios que refieren la probable participación de la delincuencia organizada, en estos hechos, por lo que daría vista a la PGR.

"Los avances nos refieren que los elementos detenidos tuvieron relación con terceras personas probablemente vinculadas a la delincuencia organizada", explicó.

Sobre la localización de los jóvenes, adelantó que las indagatorias "están muy avanzadas".