Abogado, clave en el desvío de 350 mdp del sector educativo

El cómplice del ex gobernador de Veracruz “colabora” como testigo en la investigación y se canceló su orden de arresto; la defensa solicita su presencia en la audiencia del sábado.

México

Alfonso Ortega López es pieza clave en la integración del expediente contra Javier Duarte por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada que le imputa la PGR.

Gracias a las declaraciones ministeriales de este abogado fiscalista, la Procuraduría General de la República ha podido desenmarañar la red criminal que el ex gobernador de Veracruz tejió durante su mandato.

Incluso, Ortega López confesó a las autoridades haber participado en las operaciones ilícitas que el ex priista ordenaba, que hasta el momento ascienden a 438 millones de pesos, según la imputación del Ministerio Público de la Federación.

Derivado de la “colaboración” de quien fuera cómplice de Duarte durante seis años, la orden de aprehensión que pesaba en su contra fue cancelada.

Por ello, la defensa del ex gobernador solicitó que el abogado de 40 años acuda el sábado para ser interrogado durante la audiencia de vinculación, en la cual el juez Gerardo Moreno García definirá si el ex priista va a juicio o queda en libertad.

Ante el Ministerio Público de la Federación, el 12 de octubre y 12 de diciembre del año pasado, Ortega López aseguró que el propio Duarte era “quien manejaba los recursos” desviados del erario.

Incluso detalló que en 2015, desde la Secretaría de Educación estatal, se transfirieron “hasta” 350 millones de pesos que “fueron destinados en gran parte para fondear” al menos cinco empresas fantasmas.

De igual forma, le atribuyó al ex mandatario estatal propiedades en México (Veracruz, Guerrero y la Ciudad de México), Estados Unidos (Miami, Florida; Nueva York, Texas, Arizona) y España (Madrid), que él y otros prestanombres compraron para Duarte.

También aceptó que tuvo participación en la adquisición de un yate con valor de 790 mil dólares, y joyas con un precio de 225 mil dólares para Karime Macías, esposa del ex priista.

En el expediente también consta que Ortega López “se enteró de la existencia” de las parcelas ubicadas en el ejido de Lerma, en Campeche. Este “negocio” consistió en la compra de 21 parcelas en 20 millones de pesos por parte de cuatro prestanombres de Duarte, incluido Ortega, y posteriormente algunas de éstas fueron vendidas en 438 millones de pesos a empresas fachada de las que ellos mismos eran propietarios. Esta operación es “medular” en la imputación del Ministerio Público de la Federación contra Duarte.

“NO TE PUEDES SALIR”

El 12 de octubre del año pasado, Ortega López se entregó a la PGR y ese mismo día hizo su primera declaración ministerial; un par de meses después hizo la segunda.

En estas entrevistas ministeriales, el abogado fiscalista reveló que en abril de 2016 vio por última vez al ex gobernador en el hotel Camino Real de la Ciudad de México, para decirle que ya no quería participar en esas operaciones.

“No te puedes salir de esto, estás involucrado. Sabías de dónde provenía el dinero”, le reviró Duarte según narró Pedro Pérez Guevara, agente del Ministerio Público de la Federación en la audiencia inicial del lunes.

Ortega López estimó que por participar en las operaciones ilícitas del ex mandatario estatal, principalmente como prestanombres, fue de 300 mil pesos en efectivo.

En el expediente consta que el abogado fiscalista conoció al ex priista desde hace 20 años, cuando los presentó Moisés Mansur Cysneiros, principal prestanombres de Duarte.

En la red delincuencial que creó el ex mandatario estatal, según la indagatoria, el abogado “tenía la obligación de buscar oportunidades para invertir dinero”.

En su propia declaración, Ortega López puntualizó que el 31 de diciembre de 2010 —apenas a unos días de que tomara posesión como gobernador—, “durante una fiesta” en un departamento del exclusivo conjunto Finestre en Ixtapa Zihuatanejo, Duarte “lo instruyó a recibir fondos y situarlos en diversas inversiones”.

Durante la entrevista ministerial, un agente le preguntó al abogado para qué quería tanto dinero Duarte. “Para asegurar sus fondos para el retiro”, respondió. Ortega López afirmó que el ex priista ya tenía ubicada su “casa de retiro” en la Ciudad de México.

Relató que el 3 de febrero de 2011, el ex mandatario le ordenó constituir la empresa Inmobiliaria Rohor, a fin de que tres meses después, mediante esta compañía fachada, comprara dos inmuebles contiguos en la calle Sierra Fría en Lomas de Chapultepec, con valor de 47 millones de pesos.