Violencia cobra la vida de ocho niños en el año

Moisés Rodríguez es conocido como El Diablo por los vecinos de Santa Cruz del Valle y se le acusa de haber ultrajado y asesinado a un pequeño.

Guadalajara

Ocho niños, de entre un rango de 0 a 13 años de edad, han perdido la vida en diferentes hechos de violencia que se han registrado en lo que va del año, en Jalisco.

La Fiscalía General del Estado informó que del 1 de enero al 15 de junio se han iniciado ocho averiguaciones previas por homicidios de niños, de estas investigaciones, las autoridades lograron la captura de seis presuntos responsables, los cuales ya fueron consignados ante un juez penal para que se siga su proceso legal.

El pasado lunes, a las 20:10 horas, en el cruce de las calles Privada Ontiveros y Juárez, en la colonia Santa Cruz del Valle, en Tlajomulco de Zúñiga, Víctor Manuel Capuchino Alcalá, de 8 años, fue encontrado sin vida, luego de que supuestamente Moisés Rodríguez Cifuentes, alias El Diablo, abusara sexualmente de él y le prendiera fuego calcinando su cuerpo.

El hombre fue detenido y puesto a disposición del agente del Ministerio Público y se está a la espera de que se cumpla el término de ley para saber si se acredita su presunta responsabilidad en los hechos o no.

De acuerdo con lo informado por los vecinos, Rodríguez Cifuentes se ganó el apodo de El Diablo por lo violento que es, incluso, es señalado de haber agredido sexualmente a otros menores, además de robar y golpear a otras personas.

“Era bien violento porque diario andaba drogado, le gustaba el tonsol y las pastillas, se creía el muy, muy, muy machito, pero era porque andaba drogado”, aseguró una de las vecinas que acusó a El Diablo de haber golpeado a su hijo y quebrado las ventanas de su casa en un ataque de ira.

Capuchino Alcalá era conocido como El Tambito y según los residentes, el menor hacía mandados para ganar dinero y comprar golosinas, además de ser recordado como un niño alegre al que le gustaba jugar futbol.

EL RECUERDO

Vecinos de la calle en donde se localiza el lote baldío en donde fue agredido el menor colocaron una ofrenda con veladoras para recodar a El Tambito. En el sitio, aún quedan pedazos de tela quemados que se presume formaban parte de la ropa que usaba el día de la agresión.