Ven crimen organizado en desapariciones de Tala

Familiares y residentes señalan que no hay un número preciso de víctimas; aseguran vivir con temor a los grupos del crimen organizado de la zona.
Se colocaron fotografías de ausentes en la Iglesia para pedir por su localización.
Se colocaron fotografías de ausentes en la Iglesia para pedir por su localización. (Alejandro Acosta)

Guadalajara

Vestidos de blanco, como símbolo de paz, residentes de Tala se congregaron ayer, al mediodía, en la Parroquia de San Francisco de Asís, para pedir por los hombres y mujeres desaparecidos en los últimos años y cuyo número exacto aún no se ha podido determinar por el miedo que tienen algunos familiares de acudir a las autoridades para pedir ayuda.

María de los Ángeles Torres contó que desde el 19 de octubre de 2013 su vida se trastornó y desde entonces es presa de la incertidumbre de no saber nada de su hijo Francisco Javier, a quien –según versiones de los testigos– un grupo de sujetos armados lo obligó a subir a una camioneta de la que nadie le da referencia ni destino.

“He vivido lo peor, no dormir, no comer, buscar hasta tres o cuatro veces en Guadalajara para ir a la PGR [Procuraduría General de la República], ir a Derechos Humanos, pero hasta el momento nadie nos ha dado una respuesta de dónde está mi hijo”, contó entre lágrimas la mujer, que colocó la fotografía en el mural de los ausentes, en la misma iglesia.

Si María de los Ángeles tuviera la oportunidad de ver nuevamente a su hijo, aunque fuera una sola vez, asegura que le diría “lo quiero mucho, que lo voy a esperar y voy a luchar por él hasta el último momento y si tuviera a las personas que se lo llevaron, de frente, pediría por ellos, para que se arrepientan de todo el daño que hacen”.

El miedo en Tala es evidente cuando se habla de desaparecidos, pues hay familiares que aún en la búsqueda tienen temor de dar su identidad, pues aseguran que las represalias están latentes.

Una mujer dice que desde hace tres semanas no sabe nada su sobrino y asegura que él no se habría ido por su cuenta, ya que dentro de poco será papá y al igual que con Francisco Javier, un comando armado lo subió a la fuerza a una camioneta, pero nadie le da más referencias.

“Ya tiene tiempo, un año o año y medio, que en Tala desaparecen personas, se da parte a las autoridades, pero no se hace nada más, lo único que dicen es que están investigando, que no han encontrado nada. No sabemos quién se los llevó, pero pensamos que es el crimen organizado quien está detrás de las desapariciones”, enfatizó la mujer.

Alfredo Gómez es el vicario de la parroquia y confirmó que las desapariciones en Tala son constantes, por ello es que se optó en organizar un acto religioso para recordar a los ausentes.

“La idea de realizar la misa surge al ver la cantidad de personas desaparecidas, entonces la gente habla con nosotros y nos pide que realicemos una misa para recordarlos, la gente convocó a los asistentes a venir de blanco, como signo de paz”, agregó el párroco.

Los representes de la iglesia católica en Tala reconocieron que han recibido amenazas de los grupos delincuenciales, al igual que en toda la región Valles, y los sacerdotes que acuden a las rancherías a predicar han sido objeto de amenazas y extorsiones, pese a que señalan “nosotros somos mesurados y prudentes en las homilías, para nada son agresivas, por el contrario, fomentamos unidad y fraternidad”.

Las desapariciones

La organización Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos Jalisco asegura que en México hay 22 mil 322 personas cuyo paradero se desconoce y de esa cifra el 10 por ciento sería de Jalisco

En 2013, la entidad se colocó en el cuarto sitio, a nivel nacional, por el número de personas desaparecidas, según la base de datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública

De 2006 a 2012, la cifra real de desapariciones en Jalisco fue de 9 mil 937, de las cuales 8 mil 565 fueron localizadas

El registro nacional de personas desaparecidas señala que en Jalisco se desconoce el paradero de 2 mil 15 personas