Unifican fuerzas policías comunitarias de Guerrero

Al menos 10 mil elementos de ambas agrupaciones, enfrentados hasta hace unas semanas, marchan en Ayutla; aseguran que este esquema ha logrado abatir el secuestro y la extorsión.

Ayutla de los Libres, Guerrero

La Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg) unificó fuerza, retos y objetivos con la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) y eso se reflejó en la marcha de al menos 10 mil policías ciudadanos de toda la región de la Costa Chica.

Los policías fueron aplaudidos por los pobladores de Acapulco o La Montaña que se congregaron en el Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana. Según sus estadísticas, la violencia, el secuestro y la extorsión van a la baja.

Los contingentes fueron encabezados por una escolta que portaba la bandera nacional y sus integrantes llevaban escopetas al hombro y pistolas ceñidas a la cadera. Se perdieron en el foco de telefotos de cámaras de video y de fotografía de los medios de comunicación que acudieron a esta región del país a dar testimonio del primer aniversario de la creación de este grupo policial, que gana adeptos entre comunidades indígenas y campesinas guerrerenses.

Los radios portátiles y los reportes de los retenes militares dieron cuenta de al menos 10 mil participantes: 7 mil policías y el resto dieron pobladores de Tlapa, Cruz Grande, Copala, San Luis Acatlán, Tecoanapa, Marquelia, San Marcos, Ayutla, Juan R. Escudero, Xaltianguis…

Ninguna escopeta ni pistola se portó en este desfile-marcha sin un moño blanco como mensaje de que en esta región del país se demanda y se procura la paz en poblados y comunidades.

Es el mismo mensaje que se dio en la misa del cura de Tlapa de Comonfort, Mario Campos Hernández, uno de los principales promotores en el surgimiento de la CRAC, agrupación que hasta hace algunas semanas tenía diferencias y estrategias paralelas con la Upoeg.

Desde el púlpito habilitado en la Unidad Deportiva de Ayutla, el sacerdote aseguró que ha llegado el momento de ponerle punto final a la violencia a partir de este nuevo sistema de seguridad ciudadana, por lo que ahora es necesario unificar fuerzas.

Así lo refirió el representante de La Montaña, Félix Ramírez, quien se congratuló de que ahora son “una sola voz, una sola fuerza, una sola agenda integral”.

El cura Mario Campos secundó: “La nuestra es una misión pastoral a la que estamos obligados a darle la cara; es una misión de acompañamiento con la palabra del Evangelio y la última palabra la tiene el pueblo, sus habitantes.

“Toda esta organización es transparente, todos somos hijos de Dios y en este lugar, como en toda la patria, ya nadie quiere más violencia”.

—¿Es el mismo mensaje que ha enviado el papa Francisco al mundo en 2014 de poner fin a la violencia?

—“Sí, estamos en la misma línea. Aquí las comunidades están dando muestra de la manera de organizarse para procurar su tranquilidad, su seguridad, su desarrollo y su bienestar.

De la presencia de grupos guerrilleros, refierió que si bien el Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana no comparte esos métodos, es necesario y “urgente” que la clase política tenga oídos y atención total a sus demandas.

“Hay que escuchar estas voces radicales, que tienen sus razones y sus motivaciones”, dice.

Por lo que hace a esta unificación de la Upoeg y la CRAC, añadió, se trata de un proceso histórico y transparente.

“El principio que nos anima es orientar los procesos que conlleven a la paz y la tranquilidad de los pueblos”, reiteró.

Bruno Plácido, el principal organizador e impulsor del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana, afirmó que el siguiente paso es “imantar” a otras poblaciones de Guerrero que padecen injusticia y olvido de las autoridades.

Como ejemplo refirió a los 5 mil habitantes de Puerto Marqués, quienes mantienen una demanda ante la PGR contra Grupo Mexicano de Desarrollo, que construyó el muelle Marina Majahua, devastó el medio ambiente y destruyó decenas de comercios.