Unidad antiplagios del DF cumple requisitos federales

Asegura que cuenta con el equipo humano y tecnológico, así como con la evaluación PGR, para combatir con éxito ese ilícito

México

La Fiscalía Antisecuestros de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal cuenta con los lineamientos y controles de calidad necesarios para combatir este delito, aseguró Guillermo Terán Pulido, titular de ese organismo.

Así lo dijo un día después de que Renato Sales, coordinador nacional antiplagio, informó que solo Chihuahua, Nuevo León y Puebla tenían unidades eficaces para combatir ese delito.

En entrevista con MILENIO, Terán Pulido destacó que incluso la unidad antisecuestros que encabeza está evaluada por la Procuraduría General de la República, además de cumplir con los lineamientos mandatados por instancias federales en materia de seguridad.

"Lo que sí queremos dejar muy en claro es que la conformación de la fuerza antisecuestros está alineada bajo los parámetros que ha definida la Conferencia Nacional de Procuradores y el Sistema Nacional de Seguridad Pública.

"Personal que integra la Unidad de Secuestros del Distrito Federal se encuentra certificado en exámenes de control de confianza, evaluaciones que nos práctica la propia Procuraduría General de la República", explicó.

El funcionario detalló que en dicha conferencia se detalló que las Unidades Especializadas contra el Secuestro deberían contar, entre otros puntos, con determinados requisitos en aspecto ministerial, policial y pericial para incidencia delictiva alta.

"La FAS cubre eso. En forma de recursos humanos, tecnología, investigación tenemos todos los lineamientos para actuar como una unidad antisecuestros.

"Tenemos las instalaciones, tenemos los recursos humanos como un número mínimo de agentes del Ministerio Público, auxiliares como son los elementos policiales, área técnica, etcétera", puntualizó.

Subrayó que "a menos que existan nuevos parámetros de control de calidad, que aún no nos han sido notificados", la unidad antisecuestros de la PGJDF cumple con todos los lineamientos para operar al igual que sus homólogas de Chihuahua, Nuevo León y Puebla.

"Hay que partir de que cada una de las entidades tiene su propia fenomenología. Entonces el fenómeno que existió en su oportunidad en Chihuahua fue muy diferente a lo que vivieron otras entidades", aseveró.

Enfatizó que "en ese sentido no hay nada que envidiar", pero, dijo, lo que se puede hacer es aprender las buenas prácticas y cruzar toda la información que se tenga al respecto para hacer más eficiente este trabajo.

Respecto a estas entidades señaladas por el llamado zar antisecuestros, Terán Pulido argumentó que en casos como el de Chihuahua sus cifras son bajas y van en descenso porque anteriormente tenían un índice muy alto, situación contraria que vive la Ciudad de México.

Precisó que desde 2010 la tendencia de este ilícito en el Distrito Federal es constante; en dicho año se registraron 60 casos, por 55 de 2011, 65 en 2012 y 60 el año pasado; en lo que va del año nueve denuncias se han dado.

Abundó que incluso en la actualidad se han trabajo varios temas en la materia con diversas asociaciones civiles como México Unido contra la Delincuencia, con la que llevan a cabo una labor de trasparencia, a fin de que sé a conocer toda la información en este rubro.

El funcionario aseguró que los habitantes del Distrito Federal tienen una percepción de confianza en la Fiscalía Antisecuestro para combatir este ilícito, lo que, dijo, es notorio en las denuncias que se realizan, a pesar de la cifra negra que se da en todas las entidades.

***Claves***

Vigilar recursos

El diputado panista José González Morfín se pronunció por establecer nuevos lineamientos para vigilar el correcto ejercicio de los recursos federales destinados al combate de delitos como el secuestro en los estados.

Hizo un reconocimiento al gobierno federal por la decisión de crear la Coordinación Nacional Antisecuestro y apostó a que dicha instancia sea exitosa para abatir la incidencia de ese crimen.

Alertó que cada vez son más los secuestros cometidos por montos menores y sobre más gente de la clase media, por lo que todo mundo puede ser víctima.