Detienen a escoltas de alcalde por traer armas del Ejército

Los tres escoltas del presidente municipal de Tlaquiltenango, Morelos, Enrique Alonso Plascencia, fueron detenidos cuando esperaban al munícipe afuera de una agencia de BMW.
Alonso Plascencia fue señalado en 2015, por el gobernador del estado, Graco Ramírez, de pertenecer al crimen organizado.
Alonso Plascencia fue señalado en 2015, por el gobernador del estado, Graco Ramírez, de pertenecer al crimen organizado. (David Monroy)

Cuernavaca, Morelos

Tres escoltas del presidente municipal de Tlaquiltenango, Morelos, Enrique Alonso Plascencia, fueron detenidos por la portación ilegal de armas exclusivas para uso del Ejército, y consignados ante la Procuraduría General de la República (PGR), informó el comisionado estatal de Seguridad, Alberto Capella Ibarra.

El comisionado aclaró que, lejos de ser un acto ilegal –como reclamaba el alcalde– la detención de los guardias se debió a que portaban armas de grueso calibre, sin contar con la documentación correspondiente.

Según la versión del funcionario, que coincide en los hechos generales con la versión difundida por el munícipe, alrededor de las 15:00 horas, elementos de la Policía Morelos observaron que sobre la avenida Río Mayo fueron observados tres sujetos con uniformes "entre militares y policiacos" que portaban armas largas.

Según Capella, inicialmente se pensó que se trataba de personal de seguridad privada de la agencia BMW, no obstante, al pedirles su identificación, los hombres armados aseguraron que eran guardias del alcalde Alonso Plascencia, que se encontraba dentro de la concesionaria de vehículos.

Tras solicitarles su permiso para portar las armas, ellos no pudieron acreditar su legal tránsito, por lo que fueron detenidos y trasladados a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), en donde pasaron a poder de la PGR, indicó.

Los guardias del alcalde portaban tres armas largas: un R-15 con dos cargadores abastecidos y 60 cartuchos calibre 556; una ametralladora tipo uzi; una escopeta calibre calibre 12; y una pistola tipo escuadra 380, de las cuales, sólo la última contaba con la documentación correspondiente.

"Los escoltas de los presidentes municipales o de cualquier funcionario no pueden circular libremente por el estado ni por la República Mexicana sin portar un oficio de comisión que avale que puedan usar y portar estas armas, fuera de la jurisdicción que les competa", explicó el funcionario en su reporte videograbado.

Tras la detención, Alonso Plascencia se trasladó a la dependencia para "rescatar" a sus escoltas, sin embargo –según denunció– se le negó información sobre su paradero. Durante una entrevista ofrecida diversos medios de comunicación, señaló a Capella de actuar contra la ley, bajo consigna y en venganza en su contra.

Indicó que personalmente escuchó que Capella dio la indicación de detener a sus guardias, lo que interpretó como un intento de dejarlo vulnerable ante la delincuencia.

En guerra de declaraciones, el comisionado recordó que el alcalde estuvo detenido 12 meses, entre el años 2019 y 2010, por presunto tráfico de personas en Chiapas, "lo que no le da una fama pública adecuada".

Alonso Plascencia fue señalado en 2015, por el gobernador del estado, Graco Ramírez, de pertenecer al crimen organizado, al negarse a mantener el Mando Único en su localidad.

Posterior a esos señalamientos fueron filtradas fotos y al información sobre la estancia del munícipe en una prisión en el estado de Chiapas, por el presunto trafico de personas, al cobrar a migrantes centroamericanos para introducirlos a México.

Tras estos hechos, también fue obligado a aceptar el Mando Único, lo que lo mantuvo en confrontación permanente con el Ejecutivo estatal y el propio Capella.


ERM