Testigos directos no acusaron a fuerzas federales de agresión

Víctimas de los hechos de septiembre pasado en Iguala acusaron directamente a policías municipales, según averiguaciones previas.
Una de las marchas de ayer se llevó a cabo desde Taxqueña al Zócalo.
Una de las marchas de ayer se llevó a cabo desde Taxqueña al Zócalo. (Héctor Téllez)

México

La participación de la Policía Federal en los hechos ocurridos la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre del año pasado en Iguala, fue solamente la de informar y colaborar con la Fiscalía General de Guerrero, de acuerdo con los expedientes HID/SC/02/0993/2014 y HID/SC/02/0994/2014 que integró la dependencia y que están en poder de la Procuraduría General de la República (PGR).

En los documentos a los que MILENIO tuvo acceso se detalla que en los primeros minutos del 27 de septiembre se pudo conocer que los policías municipales de Iguala ejecutaron el ataque contra los normalistas de Ayotzinapa.

Lo anterior se desprende de las declaraciones de 23 testigos directos, quienes en ningún momento acusaron a soldados o agentes federales de perpetrar la agresión.

En los expedientes se señala también que siete personas identificaron físicamente a sus agresores, 13 más refirieron que sus victimarios son policías de Iguala, y los últimos tres solo mencionaron la forma en que ocurrieron los hechos. A todos se les pusieron a la vista fotografías de 142 policías municipales.

Con las declaraciones rendidas ante el agente del Ministerio Público, la Fiscalía General de Guerrero solicitó el apoyo del Ejército para trasladar a 22 policías municipales detenidos a un penal de Acapulco la tarde del 27 de septiembre, ya que tenía información de que los uniformados iban a ser rescatados "por familiares" y "desconocidos" que amenazaron con liberarlos.

Al tenerse pruebas de que más integrantes de la policía municipal estaban detrás de la agresión a los normalistas, a partir de ese día la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil estatal, en coordinación con el Ejército, la Policía Federal y la Fiscalía del estado, se hicieron cargo de la seguridad de Iguala.

Desde ese día comenzó la búsqueda de los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos; en dichas tareas participaron Ejército, Policía Federal, Secretaría de Marina, Seguridad Pública estatal y Policía Ministerial, quienes comenzaron a buscar a los jóvenes en las barrancas del Tigre, Puerto de Las Joyas y Monte Haret.

Hasta el 6 de octubre de 2014, la Federación, a través de la Gendarmería Nacional relevó a las instituciones estatales en dicha tarea.

En las averiguaciones previas se menciona también que a partir de las 0:45 horas del 27 de septiembre, la Policía Federal puso a disposición del agente del Ministerio Público del Fuero Común los vehículos que fueron atacados con disparos de armas de fuego, en los que viajaban estudiantes y personas que iban arribando a Iguala.

Asimismo, los federales hicieron del conocimiento que en el kilómetro 135 + 450 de la carretera federal (95) México-Acapulco, tramo Iguala-Mezcala, había un vehículo de la marca Nissan, Tsuru, con impactos de proyectil de arma de fuego, y a una distancia aproximada de dos metros el cuerpo de una víctima.

De igual manera, reportaron que cerca de la zona se encontraba otra persona muerta y cinco lesionados, quienes fueron llevados al Hospital General de Iguala.