ENTREVISTA | POR ALEJANDRA GUDIÑO

David Mancera Figueroa Activista y dirigente de “Lucha por México”

La autoridad judicial del Estado de México, en particular los fiscales regionales, sí saben del fenómeno, pero han actuado con indolencia, a veces con dolo contra los familiares de las víctimas y hasta solapado a sospechosos.

Desde Tecámac a Tultitlán opera red de trata de personas

La organización que dirige ha documentado el secuestro de al menos 13 jovencitas, todas de entre 13 a 15 años.
La organización que dirige ha documentado el secuestro de al menos 13 jovencitas, todas de entre 13 a 15 años. (Alejandra Gudiño)

Ecatepec

Por las noticias, muchos habitantes de los municipios de Tecámac, Ecatepec, Coacalco, Tultepec y Tultitlán saben del problema de inseguridad. Lo que quizás desconozcan es que esas demarcaciones forman parte de un "corredor" de trata de personas" donde el crimen organizado ha operado con libertad.

La autoridad judicial de la entidad, en particular los fiscales regionales, sí saben del fenómeno pero han actuado con indolencia, a veces con dolo contra los familiares de las víctimas y hasta solapado a sospechosos.

Esas son las conclusiones de David Mancera Figueroa, defensor de derechos humanos y dirigente de Lucha por México, organización que ha documentado el secuestro y desaparición de 13 adolescentes en esa franja, todas mujeres de entre 13 y 15 años. Un caso más, el de un jovencito que sucedió en San Mateo Atenco.

A ellos se suma el más reciente, el número 14 de niñas, descubierto por Fernando Solís Cruz, ex perito en criminalista –retrato hablado- dedicado al periodismo desde hace varios años.

"Es un asunto de trata de personas, de burras y burros – menores utilizados para venta de droga-, de tráfico de órganos, de pedófilos, de que los criminales los usan como acompañantes o amantes de narcos. Eso es lo que hemos encontrado", afirma el activista.

"Empezamos a investigar y vimos que diferentes lugares, distintas colonias pero cercanas, forman un corredor que he llamado de "trata o de robo de niñas", que viene desde Tecámac, en Ojo de Agua, hasta Tultitlán. La situación se ha recrudecido de septiembre a la fecha y el gobierno en algunos casos ni siquiera les da un numero de carpeta de investigación", sostiene.

Lista de casos recientes sin solución:

1.- Lucía Joselín Robles

2.- Jennifer Velázquez Navarro

3.- Diana Angélica Castañeda Fuentes

4.- Arisbeth Sánchez Izalde

5.- Luz María Jiménez Pérez (su mamá se retractó de la denuncia, pero no ha sido encontrada)

6.- Jeniffer Esmeralda Ramírez Ruelas

7.- Joselin Grisel Vite Lara

Mancera Figueroa menciona de paso al jovencito Axel Castañeda, desaparecido en el municipio de San Mateo Atenco, en el Valle de Toluca.

"Esto es lo reciente. Ahora, los casos difíciles o complicados son aquellos en los que fueron encontradas muertas y enlista:

8.- Abril Cedillo

9.- Bianca Barrón

10.- Nayeli Monserrat Castellanos, y

11.- Erika Martínez Vázquez

De la última desaparición, la de Sharon Anayeli López revelada por Solís Cruz, asegura no tener más información debido a que la familia no ha permitido que nadie se acerque.

El activista hizo notar que las niñas guardan similitudes en sus rasgos faciales y complexión: todas delgadas, de entre 13 y 15 años, morenas, de cabello negro.

Desde su punrto de vista, esto sería suficiente para que la policía cibernética investigara páginas de pedófilos que inundan el ciberespacio.

Menciona que en la lista no se considera la desaparición de Deyaneira Luna Arreguín, de 14 años, con residencia en la colonia Tierra Blanca, en el municipio de Ecatepec, porque finalmente ya no se supo de ella en Tizayuca, Hidalgo, desde el pasado 4 de mayo, justo un día antes de que debía comparecer como testigo de la violación de su hermana de 11 años, cuyo agresor está identificado pero en libertad.

Tampoco la de Adriana Cid Jacinto, "porque fue en Otzoltepec, aquí en el Estado de México.

"A ella la subieron con violencia a una camioneta de características similares a las que se han visto en Ecatepec. Pero ni siquiera le quisieron levantar su Alerta Ámber".

Ante ello, Mancera Figueroa pregunta: "¿cuántas más quieren, desaparecidas o muertas, para actuar?"

En este sentido, el activista expone que la Alerta Ámber debe modificarse.

"En 72 horas, que es cuando se activa, los criminales ya tienen a su víctima en El Salvador. Ya ha ocurrido. Por eso hay que actuar de inmediato, pero la cantaleta de la autoridad es: "se fue con el novio, ya aparecerá"; ese es su escudo".

Cuenta el caso de Jennifer Esmeralda Ruelas, de Tecámac, en el cual "indagamos con la familia dónde estaba. Ubicamos el domicilio del sujeto, dedicado a actividades no lícitas, pero los agentes enviados por el Ministerio Público solo van a charlar con él, a pedirle casi de favor que la devuelva.

"Expusimos la situación al fiscal de Ecatepec y sOlo así fueron pero ¡oh sorpresa!, cuando llegamos nos dicen los vecinos que tenían diez minutos de haberse ido. Las cosas así no funcionan. Era una menor de edad y tenían que entrar por ella a fuerza".

La actuación de la Policía Ministerial ha levantado sospechas de encubrimiento, incluso agentes municipales como en Tecámac, "donde a todas luces por lo menos están solapando ese tipo de conductas, y se los hemos dicho", asegura.

Refiere también que la mayor parte de los secuestros son perpetrados por sujetos cuyas descripciones son siempre las mismas y apuntan a policías en activo o a ex policías.

"Toda esta cadena de errores, y horrores, hace que el robo de infantes, de niñas, sea más evidente. El procurador, que también fue ombudsman, tiene que sacar la cara para que se canalicen más recursos y se atienda la situación; ya muchos padres y madres sufren un calvario porque pierden el trabajo, el dinero, la vida; pierden una parte de su ser".

Por otro lado, afirma que denunciar o defender casos semejantes ha costado vidas. Así fue con Gabriela Sánchez López, a quien asesinaron por defender los derechos humanos y después de haber enviado a la cárcel al violador de su hija, una invidente.

Cabe decir que, en efecto, recientemente en Coacalco se ejecutó a un matrimonio, un soldador de nombre David, y a su esposa, un día después de que fueron a testificar sobre el secuestro de un menor, hijo de un mini-empresario de la localidad. Los mataron en un local de tamales en la avenida Hidalgo, cerca del palacio municipal, el pasado 28 de septiembre por la noche. Del asunto la autoridad no habla, los vecinos, por temor, menos.

En otro caso en Coacalco, el gobierno estatal sí atendió, hace casi un mes, el intento de secuestro de una alumna de la escuela secundaria número106, Josefa Ortiz de Domínguez, turno matutino, ubicada en el boulevard Bosques, frente al Conalep. La escuela cuenta ya de equipo para vigilar la zona.

Aparte es la situación en Tultepec ya que debido las denuncias de secuestro de comerciantes, entró la Base de Operaciones Mixtas (Ejército y cuerpos de policía federal, estatal y municipal).

Pero... "¿Cuántas personas se han recuperado, incluso por medio de las recompensas que ofrece la Procuraduría. Seguiremos luchando y esperando", concluye Mancera Figueroa.