Tanhuato, en focos rojos desde hace más de 2 años

El presidente municipal en turno considera que gran parte de la violencia que hay en la localidad es por la cercanía con Jalisco.
En el enfrentamiento del pasado viernes murieron 42 sicarios.
En el enfrentamiento del pasado viernes murieron 42 sicarios. (Nacho Reyes)

Tanhuato, Michoacán

La Federación y el gobierno de Michoacán sabían desde hace más de dos años que el crimen organizado se había apoderado del municipio de Tanhuato.

Los focos rojos se encendieron en el 2013, cuando el 12 de febrero de ese año, fue asesinado el secretario del Ayuntamiento, José Pedro Córdoba Aguirre, y un año y medio después, fue victimado afuera de su domicilio el presidente Municipal, Gustavo Garibay García.

La Procuraduría de Michoacán detuvo como presunto responsable del asesinato del alcalde a Enrique Hernández Salcedo, precandidato por el Partido MORENA a la alcaldía de Yurécuaro, quien fue asesinado el pasado 14 de mayo.

Hernández Salcedo, quien comenzó su vida política encabezando un grupo de autodefensas, recuperó su libertad tres meses después, luego de que un juez no tuviera elementos suficientes para incriminarlo por el homicidio del funcionario.

Quien hoy encabeza las riendas del ayuntamiento de Tanhuato,  José Ignacio Cuevas Pérez, aseguró que las investigaciones que realizó la PGR por el homicidio concluyeron que Gustavo Garibay García había sido privado de la vida por negarse a que las autodefensas ingresaran al municipio que gobernaba.

“Quien fuera el comisionado de seguridad de Michoacán, Alfredo Castillo, nos informó que supuestamente no había permitido que entraran las autodefensas a Tanhuato y entonces hacía mención del candidato  del partido Morena a la presidencia municipal, recien detenido en esas fechas por estos hechos”.

El primer edil aseguró que su antecesor había recibido amenazas por parte del crimen organizado, las cuales fueron denunciadas a las autoridades con anterioridad.

Para Cuevas Pérez, el principal problema que tiene Tanhuato se llama Jalisco, porque su cercanía con La Barca facilita que los delincuentes migren de un estado a otro.

“Yo creo que sí es nuestro principal problema, nosotros estamos a 35 kilómetros colindando con Jalisco, por el lado de La Barca, estamos a 10 kilómetros con Yurécuaro colindando con La Concha (Jalisco)”.