Hallan contenedores con químicos cerca de León

Varias decenas de tambos hallados a pie de carretera causaron la alarma de distintas autoridades. Aunque el material contenido parece droga, hasta el momento no se ha confirmado que lo sea.
Los tambos estaban a pie de carretera.
Los tambos estaban a pie de carretera. (Especial )

Purísima del Rincón, Gto.

La calma de la tarde del domingo y buena parte del lunes fue interrumpida por misteriosos tambos abandonados. Treinta y nueve en total. Se movilizaron cuerpos del ejército, de la PGR, de las fuerzas estatales de seguridad y de protección civil. Más de veinticuatro horas continuas para resguardar, analizar y recoger los botes de tamaño industrial que contenían sustancias no identificadas.

La tarea fue dividida. A lo largo de unos 4 kilómetros, a pie de carretera, el hallazgo fue en tres partes. Trece del lado de Guanajuato. Veintiseis del territorio de Jalisco. Estaban llenos con un cristal que olía peor que los excusados de una gasolinería instalada en el infierno. Militares, policías y elementos de protección civil tenían el rostro cubierto. Cubrebocas, máscaras antigases, pañoletas.

Una llamada anónima alertó a las autoridades de San Diego de Alejandría. Los primeros en llegar fueron los elementos de Protección Civil del municipio jalisciense. Pronto se dieron cuenta que esto era un caso para las autoridades federales y corrieron la voz. Apoyaron en primera instancia los elementos de seguridad de Purísima y San Francisco del Rincón. Luego llegaron las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado. Hedía a las palabras “narcolaboratorio” y “drogas sintéticas”.

A diez kilómetros de San Diego hacia Purísima, se encontraron los primeros contenedores, los cuales contenían una especie de cristal mineral molido.

En los tres puntos se delimitó la zona para el peritaje y análisis de las sustancias halladas. En las primeras inspecciones se utilizó equipo especial para el manejo de elementos tóxicos, pues se especuló que se trataba de químicos para fabricar drogas sintéticas, aunque los primeros análisis hechos por expertos toxicológicos arrojaron que se trataba de un desecho industrial. Las siguientes labores ya las hacían los elementos sin guantes, sólo cubriéndose nariz y boca.

“Desechos de droga no parece, el olor es diferente y los fabricantes de enervantes casi nunca abandonan así su basura, la aprovechan toda para hacer su veneno”, reveló un funcionario de la PGR que pidió el anonimato.

Según las primeras revelaciones de Protección Civil de Manuel Doblado, el cristal de tipo mineral se utiliza para la fabricación de cierto tipo de envases.

De cualquier manera elementos del Ejército Mexicano y de las Fuerzas de Seguridad del Estado vigilaron celosamente las labores de remoción de los desechos. Los vehículos que pasaban por la carretera reducían su velocidad para tratar de enterarse el porqué de tal despliegue. La tensión se sentía en el ambiente.

Será en las siguientes horas cuando la PGR, quien quedó con el resguardo de los desechos misteriosos determine si el expediente contra quien resulte responsable se abre por un delito contra la salud o por un delito ambiental. Hasta el momento nada se ha descartado y el olor a desesperanza continúa en el aire.