Siguen comprando reses contaminadas

Otros carniceros prefieren no arriesgarse pero algunos otros siguen comprando a los mismos proveedores del rastro municipal sabiendo que sacrifican de manera clandestina

León, GTO.

Algunos carniceros siguen comprándoles a los mismos proveedores del rastro municipal aún sabiendo que algunos sacrifican de manera clandestina, manteniendo así, el riesgo de que la carne esté contaminada. Otros, prefieren no arriesgarse y solicitan sus pedidos a rastros certificados de otros municipios.

El pasado sábado 18 de enero, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) realizó 26 muestras de reses para comprobar que éstas, no contuvieran clembuterol, pero 15, resultaron positivas.

Ante estos resultados desde ese momento COFEPRIS ordenó la clausura del área de matanza de reses del Rastro Municipal de León. Sin embargo, frente al peligro que implica para la sociedad consumir carne con esta sustancia, algunos carniceros de la ciudad aseguraron que no han cambiado de proveedores y siguen consumiéndoles a los del rastro municipal.

“Les compramos a los mismos del rastro municipal de aquí de León, aunque ahorita está cerrado y están matando en otros lados, están matando en Silao y San Francisco, que es de donde nos la traen”, dijo Humberto Magaña de la carnicería ‘Chuy 2’.

Sin embargo los carniceros afirman que inspeccionan los pedidos de carne para corroborar que no contenga clembuterol. Pues según dicen, tienen ciertos ‘tips’ para identificar si la carne contiene esta sustancia.

“Cuando la carne tiene más gordo es cuando no tiene clembuterol y cuando no tiene gordo o grasa es cuando puede ser que tenga. Es la forma en que uno más o menos se da una idea”, comentó el señor Antonio Pérez de la carnicería ‘La Perla’.

El señor Pérez aceptó que sigue comprándoles la carne a los mismos proveedores del rastro municipal, aunque recalcó que confía en que ‘saliendo de gente del rastro, la carne tiene que estar limpia’.

“La de clembuterol no trae nada de grasa, es pura carne y con eso luego luego se ve”, coincidió Pascual Zavala.

“La carne automáticamente se sabe cuándo es limpia y natural y cuándo no lo es, se ve en el color si la carne es natural”, agregó a la explicación el señor Martín Rodríguez de la carnicería ‘La Luz’, quien dice que además, la carne que tiene clembuterol ‘también tiene un sabor diferente’.

Mientras que en la carnicería ‘Los Mendoza’ aseguraron que el peligro que corren las personas que consumen carne de res que llegue a tener residuos de clembuterol, es cuando comen hígado de res, pues ésta es la zona que queda directamente contaminada cuando se engorda al animal a base de esta sustancia.

“Normalmente todo el clembuterol está en el hígado de la res, en lo que más se contamina, la gente se enfermaría si consume hígado. Pero en la carne en general uno tiene que ver que el color de la carne sea roja, cuando tiene clembuterol es rosada, como si fuera de puerco, pero para no arriesgar mejor no la compramos aquí”.

Sin embargo ante estas diferentes versiones para identificar si la carne de res tiene o no clembuterol, hubo quienes salieron en contra y afirmaron, que los carniceros no pueden comprobar si la carne que el proveedor les está ofreciendo está o no completamente limpia.

Como el señor Miguel Ramírez que tiene su carnicería en el barrio de San Miguel y aseguró que aunque muchos carniceros afirmen que hay forma de comprobar si la carne que adquieren tiene o no clembuterol, eso es una mentira, pues el único método veraz es a través de un estudio especializado y no a simple vista.

“No se puede saber (si tiene o no clembuterol la carne), todo mundo dice que sí pero no se puede, es un asunto sólo de laboratorios uno no puede saberlo, se supone que el gobierno debe vigilar el proceso de engorda porque a simple vista es imposible por más que digan que sí pueden saber, eso no es cierto”.


TRAEN CARNE DE MUNICIPIOS ALEDAÑOS

 

La mayoría de los carniceros que MILENIO consultó, afirmaron que los lugares más comunes de donde proviene la carne que compran ahora que el área de matanza del rastro municipal está clausurada, es de Irapuato, San Francisco del Rincón y Silao.

Aunque es incierto si la matanza de reses es del todo legal y cuenta con las supervisiones sanitarias necesarias, o los proveedores sacrifican a estos animales de forma clandestina.

“La traemos de varios lugares, de los mismos proveedores del rastro de aquí pero que están matando en otros municipios porque está cerrado el de aquí. Como de  San Francisco, de Silao de Purísima, algunos están certificados”, explicó el señor Miguel Ramírez de la carnicería ‘San Miguel’.

“La carne nos la traen del rastro de San Francisco, porque la de allá es más natural, sí viene un poquito más reseca pero es natural”, coincidió Marco Olivares.

Otros carniceros aseguraron que prefieren consumirles a proveedores de Irapuato, pues nunca han tenido problemas con la calidad y limpieza de la carne que consumen.

“Esa carne nos la traemos de Irapuato, siempre ha sido de allá, un tiempo probamos con proveedores del rastro de aquí pero nada que ver, uno mismo ve la calidad de la carne y con esto de la clausura, pues menos, para qué nos arriesgamos y arriesgamos a la gente que se la come”, señalaron en la carnicería ‘Los Mendoza’ del mercado Carro Verde.

Mientras que Pascual Zavala, dueño de la carnicería ‘Zavala’ coincidió en que la carne del rastro de Irapuato es de buena calidad.

“Ahorita la carne nos la están trayendo de Irapuato y a veces de Lagos, antes la comprábamos aquí en el rastro pero está cerrado, ahorita los introductores no están matando, entonces mejor buscamos otro lugar y la verdad Irapuato sale muy bien”.

Mientras que unas cuantas carnicerías no se fían del todo, como la cadena de carnicerías ‘Chuy’ en donde aseguraron que mensualmente analizan la carne que adquieren para comprobar que están ofreciendo carne de calidad.

“Nosotros también mandamos a analizar la carne a un laboratorio cada mes, más que nada para cerciorarnos que nos traigan carne pura”.

Sin embargo el riego de que la carne de res que los ciudadanos consumen tenga residuos de clembuterol no está del todo descartado, mientras los encargados de la matanza no realicen el sacrificio de animales bajo las estrictas reglas de sanidad.