Califican de hostigamiento “levantón” de wixarika

El diputado Clemente Castañeda emitió un comunicado exigiendo priorizar esta investigación.

Guadalajara

Como un hostigamiento contra los derechos de las comunidades wixaritari en Jalisco consideró Clemente Castañeda Hoeflich, legislador local, el caso del comunero que fue plagiado en una localidad de Mezquitic a manos de un grupo armado, caso que ya está bajo investigación.

Hasta ayer, la Fiscalía General del estado había únicamente aceptado que se iniciaron las investigaciones por la privación de la libertad de Fernando de la Cruz Carrillo, habitante de la aldea Tierra Blanca del Chalate en la comunidad indígena de San Andrés Cohamiata (Tateike), mas las líneas de investigación continuaban sin ser reveladas debido al sigilo legal.

 

Castañeda Hoeflich en su calidad de presidente de la Comisión de Asuntos Indígenas del Congreso del estado, consideró que este plagio “pone en riesgo la seguridad de los indígenas de la zona y atenta contra sus más elementales derechos humanos y colectivos, escenario que se ha vuelto recurrente en el Estado”.

La tarde de este viernes, el diputado por la fracción parlamentaria de Movimiento Ciudadano en la Sexagésima Legislatura, difundió un comunicado en que exige priorizar la investigación.

“Hacemos un llamado a la Fiscalía General del Estado para que atienda de manera urgente y prioritaria esta desaparición de un comunero wixarika de San Andrés Cohamiata, procurando su localización y el regreso con vida a su familia, así como la identificación y detención de los responsables del hecho”, establece el comunicado.

“Solicitamos que el Gobierno del Estado garantice la integridad física y la seguridad de los comuneros indígenas wixaritari de la zona, e investigue a los verdaderos causantes del clima de inseguridad que prevalece”, continuaba el documento.

Representantes de la comunidad wixarika revelaron que varios hombres se llevaron a Fernando de la Cruz de su casa este miércoles 15 de octubre casi en ropa interior y despojaron a su familia de dinero que guardaban y estaban preocupados por la posible relación de este crimen con los conflictos de tierras que la comunidad ha tenido con ganaderos nayaritas.