“Es como si fuera un San Bernardo, pero en el mar”

De los atractivos que presentó la Armada como parte de la Expo Mar 2015 están SAR y Docky, dos perros adiestrados que forman parte de la unidad de salvamento acuático.

La exhibición de SAR y Docky, dos de los pocos perros adiestrados en el mundo para nado y rescate de personas en el océano, sonares que detectan barcos hundidos, además de la explicación de cómo funcionan las alertas para proteger a la población ante posibles tsunamis en costas mexicanas, fueron parte de las atracciones de la Expo Mar 2015 que instaló la Armada de México.

El público tuvo la oportunidad de conocer a los canes de la raza pastor belga malinois que integran la inédita unidad de salvamento acuático en México, impulsada por la Secretaría de Marina en la actual administración.

“Es como un San Bernardo, pero en el mar”, comparó entre risas Silvia, de 10 años, cuando observó a uno de los perros y escuchó junto a su madre la explicación del buzo de la Armada que integra binomio con los canes.

Los perros salvavidas son una realidad después de un largo proceso de investigación y de entrenamiento en el que México, a través de la Secretaría de Marina, es uno de los pioneros a nivel mundial. A SAR se le bautizó así por las siglas en inglés (Search And Rescue).

Su adiestramiento duró más de dos años, desde que los entonces cachorros de tres meses fueron donados en 2013 a la Secretaría de Marina por la coordinación estatal de Boys Scout de México.

En la exposición se explicó que SAR y Docky portan un chaleco con un dispositivo que permite que se active como salvavidas para mantener a flote más tiempo a una persona que corra peligro en el océano. Incluso, a la orden del buzo, ellos pueden activar su unidad de emergencia.

Luis Bernardo Villarreal, capitán de Corbeta, explicó que entre las prioridades del alto mando están la salvaguarda de la vida humana en el mar mediante 19 estaciones navales de búsqueda, rescate y vigilancia que cuentan con personal altamente calificado.

Así como la protección de las especies en peligro de extinción y del medio ambiente, vigilancia de instalaciones estratégicas y litorales para evitar actividades ilícitas, y auxilio a la población en caso de desastres.

Un túnel tridimensional —que hacía que el visitante se sintiera “dentro del mar” o de un enorme acuario— dio la bienvenida a la exposición montada con el propósito de reforzar los lazos entre la Secretaría de Marina (Semar) y la ciudadanía, independientemente de las labores de apoyo a la seguridad pública que efectúa personal naval.

Se formaron largas filas para ingresar a esta muestra, en su mayoría de niños y adolescentes acompañados de sus padres, que a través del recorrido por 10 módulos pudieron conocer una parte de las misiones y atribuciones de la Semar.

Se enteraron de la aportación de la dependencia a la seguridad marítima, que de acuerdo con el Secretario Vidal Francisco Soberón, “es la que garantiza el estado de derecho y la soberanía nacional”.

La exposición fue integrada por las secciones de historia de la navegación, hidrografía, meteorología, búsqueda y rescate, construcción naval, educación naval, aeronáutica naval, instrumentos antiguos de navegación y nudos marineros.

En todos los módulos, personal de la Marina interactuó con los visitantes, a quienes explicaron la forma en que se hacen los nudos y los invitaron a realizarlos; nada fácil, casi ningún asistente pudo realizarlos sin asesoría o en el primer intento.

Personal naval comentó que México cuenta con el Centro de Alerta de Tsunamis, cuya base se localiza en la Ciudad de México y consta de varias estaciones mareográficas situadas sobre las costas, principalmente del Océano Pacífico que es la zona  donde hay más probabilidad de eventos telúricos.

“Los equipos registran la secuencia de las mareas y reciben información del Servicio Sismológico Nacional, para con ello poder predecir de cierta manera la presencia o la ocurrencia de un tsunami en tiempo real, después de procesar muchos datos. La Secretaría de Marina tiene el equipamiento adecuado y  personal preparado para poder prevenirnos en caso de un evento natural como este”, comentó el capitán Villarreal.

El esqueleto de una ballena “piloto” o “calderón” es otra de las piezas que más llama la atención y es muestra de cómo un proceso natural como la muerte sirve para generar conocimiento. El mamífero quedó varado en la playa del estero, en el campo turístico La Jolla, y después de determinarse que murió por causas naturales fue enterrado.

Años después se decidió sacarlo y preservar su osamenta para exhibirla con fines didácticos y de estudio.

En otra de las secciones se observa lo que para el ojo inexperto o la mente imaginativa parecería un torpedo o un submarino en miniatura. Se trata de un “sonar de barrido lateral” capaz de detectar objetos como barcos hundidos, rocas prominentes, zonas de arrecifes y cualquier cuerpo que ponga en riesgo a la navegación.

En la exposición que además de la marina militar mostró a la pesquera y mercante, se colocó un simulador virtual de salas de máquinas. Los niños disfrutaron de manera didáctica ya que se les dio la oportunidad de pintar en pequeños caballetes, se les enseñó a apreciar las diferentes especies marinas y por minutos fueron “miembros” de la tripulación de un barco, con birrete de regalo incluido.