Recuperan cuatro cuerpos de la fosa de Tetelcingo

Aunque hubo un retraso en la labores, peritos obtuvieron muestras genéticas y luego trasladaron los restos a un panteón al sur de Cuautla.
Especialistas sacan uno de los cadáveres en una camilla amarrada a la retroexcavadora.
Especialistas sacan uno de los cadáveres en una camilla amarrada a la retroexcavadora. (Ariana Pérez)

Cuautla, Mor.

Después de más de un día de iniciados los trabajos, este martes fueron exhumados los primeros cuerpos de 116 que se encuentran en una fosa en el poblado de Tetelcingo, municipio de Cuautla, Morelos.

Ayer cuatro cuerpos fueron extraídos, a los cuales se les tomaron muestras genéticas para su identificación, se embalaron y los subieron a un vehículo del Servicio Médico Forense para ser trasladados al panteón Jardines del Recuerdo, ubicado al sur del municipio, donde fueron inhumados de nueva cuenta por la tarde.

Por segundo día consecutivo, los trabajos en la fosa se retrasaron por horas; los familiares de las víctimas, asociaciones civiles y autoridades de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) denunciaron trabas por parte de las autoridades locales para llevar a cabo la diligencia.

Aunque el acuerdo con el gobierno estatal era comenzar las labores a las 6 de la mañana, fue hasta el mediodía cuando los peritos de la Fiscalía de Morelos y de la Procuraduría General de la República, coadyuvados por los de la UAEM, adaptaron una camilla a la excavadora para poderla bajar a los más de 3 metros de profundidad que tiene la fosa y exhumar los restos.

A las 12:23 horas, el primer cuerpo fue exhumado; 13:15 horas el segundo... Y así los familiares de las víctimas siguieron anotando en cartulinas las horas precisas en que los restos eran exhumados:

Aproximadamente a las 13 horas, arribó a este punto el fiscal general de estado, Javier Pérez Durón, y tras la segunda exhumación llevó a cabo una conferencia de prensa.

El funcionario estatal presumió que con “plena transparencia” continuaron las labores en esta zona, donde el martes fue ampliado el perímetro de resguardo y alejados los medios de comunicación, además de que cubrieron con una tela las labores de exhumación.

La fiscalía pretendía cubrir toda la zona para que no se tuviera registro de los labores, según reveló María Concepción Hernández, madre de una de las víctimas, quien aseguró que la visibilidad era uno de los acuerdos.

La dependencia aseveró que “el cuidado y la protección a la intimidad de los restos humanos ahí ubicados, que no deben ser exhibidos públicamente, se basa en lo descrito en la Ley General de Víctimas del país y su equivalente estatal, además de otras normas, como el Código de Procedimientos Penales para el Estado de Morelos.

“El artículo 237 de este ordenamiento obliga a mantener en secrecía los trabajos periciales para todo aquel que legalmente sea ajeno a ellos. “Los registros donde consten actuaciones de investigación realizadas por el Ministerio Público y por la Policía serán secretas para los terceros ajenos al procedimiento”.

Pérez Durón explicó la responsabilidad de los ex funcionarios de la fiscalía en el trato irregular de los restos. Reiteró que hay dos carpetas de investigación abiertas contra igual número de personas, “pero vamos a ir en contra de todos aquellos que resulten responsables”.

Después se trasladó al panteón privado donde fueron inhumados estos cuatro restos humanos y dijo que la fiscalía buscó un espacio “adecuado” para aquellas personas cuyos restos fueron depositados en el panteón de Tetelcingo.

Informó que la Secretaría de Obras Públicas colaboró con la construcción de dicho espacio, consistente en 25 gavetas, cada una con capacidad para albergar 10 cadáveres.