Reconocen venta de gasolina sin regulación

La alcaldesa viajó al Distrito Federal; el municipio es vigilado por 11 policías.

Guadalajara

En Guachinango la comercialización de combustible no tiene regulación, incluso, las autoridades municipales desconocen si el hidrocarburo es de procedencia ilícita, reconoció el secretario del ayuntamiento, Joel Arreola.

“En todas partes se vende gasolina, por ejemplo, de la carretera para acá no existen despachadores, toda la gasolina te la venden en tambitos, ellos van y la compran allá ¿cómo sabes [si es robada]? Estrictamente hablando si quieres rastrear un tanque ¿cómo sabes? ‘este lo compré con Pedro, este lo compré con Óscar y este lo compré con Héctor’ Ahora sí cómo […] Los tres son buenos, pero para saber la procedencia, pues quién sabe”, dijo el funcionario municipal.

La alcaldesa Laura Cruz Topete no fue localizada y en el mismo ayuntamiento se informó que había viajado hacia la Ciudad de México, pero no se especificó bajo qué circunstancias y con qué motivo o si su ausencia estaría relacionada con la emboscada que sufrieron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, quienes reportaron cuatro bajas, tras la agresión del lunes y que según versiones de la Procuraduría General de la República el móvil fue el decomiso de combustible robado.

Para los pobladores de este municipio que se localiza en la región Sierra Occidental, la venta de combustible de dudosa procedencia es prácticamente común y no hay autoridad que se encargue de su regulación, incluso, para ellos es frecuente observar a grupos armados controlar la comercialización del hidrocarburo.

Para quienes han observado a estas personas, aseguran que se manejan en grupos de hasta 30 hombres que se trasladan en camionetas de lujo y portan armas de grueso calibre.

“Nunca nos hicieron nada, ellos nos dijeron que mientras ellos estuvieran trabajando ahí estaríamos seguros y con la gasolina más barata”, narró uno de los vecinos.

Entre las mismas versiones que proporcionaron los residentes se cuenta que las pipas de combustible que transitan por la carretera Mascota-Las Palmas-Puerto Vallarta, suelen ser el objetivo de estos grupos armados.

“Secuestraban las pipas de Pemex [Petróleos Mexicanos], la vendían más baratas, como a 8 pesos el litro, la vendían aquí, en las calles, en los otros pueblos”, agregó otro residente.

Guachinango cuenta con sólo once policías que se encargan de realizar recorridos de vigilancia y su arsenal está compuesto sólo por tres fusiles de alto calibre, tres pistolas 9 milímetros y algunos revólveres.