"Receta" para resolver delincuencia no está en PGR: Murillo

El titular de la Procuraduría General de la República dijo que la solución a este problema está en todo el terreno social.
Jesús Murillo Karam dijo que se debe eliminar la “enorme desigualdad” que hay el país.
Jesús Murillo Karam dijo que se debe eliminar la “enorme desigualdad” que hay el país. (Notimex)

Ciudad de México

Las "recetas" para resolver el problema de la delincuencia no están en la Procuraduría General de la República (PGR) sino en el terreno social, admitió el titular esa dependencia Jesús Murillo Karam, quien dijo que se debe eliminar la “enorme desigualdad” que tiene el país.

“Las recetas para resolverlos (problemas delincuenciales) son muchas, las más importantes no están en el terreno de la procuraduría, están en el terreno de lo social", afirmó durante la ceremonia de inauguración de la licenciatura en Ciencia Forense en la Facultad de Medicina de la UNAM.

“Tenemos que eliminar la enorme desigualdad que tiene el país. Tenemos que ser capaces de generar condiciones que permitan que podamos renacer la esperanza de nuestros jóvenes, que puedan ser al que pueden venir a esta universidad o a cualquiera del país y que saliendo de ella, el conocimiento que adquirieron y el esfuerzo de ellos y el de sus familias, se va a convertir en una posibilidad de vida, no solo para el bienestar de ellos, sino para quienes pudieron hacer posible que ellos vinieran y estudiaran en las universidades”, dijo el procurador.

Ante el rector de la UNAM, José Narro Robles, el funcionario federal mencionó que no debe sorprendernos “nuestra incapacidad actual” para enfrentar con mucho mayor éxito los problemas sociales e incluso penales que existe.

Recordó que durante muchas décadas México no tuvo un problema delictivo, pues solo se perseguía con más insistencia y fuerza el abigeato, es decir, el robo de ganado, ilícito que era el más penado.

Sin embargo, de repente en un lapso de 10 a 20 años, el país se transformó; “que la vecindad de un mercado de consumo nefasto (en Estados Unidos) convierte a este país, en un país de delincuentes, en un país en el que hay delincuentes, para decirlo mejor, y en el que la delincuencia empieza a producir resultados, por lo menos económicos aunque sean temporales que distorsionan, destrozan, afectan el tejido social”, apuntó.