Realizan peritos y médicos de PGJ-Morelos paro de labores

Exigen mayor número de personal y vehículos suficientes, ya que acusan son obligados a trabajar turnos dobles ante "la ola de violencia" sin ser remunerados por el tiempo extra de labores.
El paro de labores también está vinculado con que las exigencias sanitarias al interior de sus áreas no se cumple plenamente, pues la falta de personal impide que la entrega de cadáveres a los familiares se realice rápidamente.
El paro de labores también está vinculado con que las exigencias sanitarias al interior de sus áreas no se cumple plenamente, pues la falta de personal impide que la entrega de cadáveres a los familiares se realice rápidamente. (David Monroy)

Cuernavaca

Médicos legistas, preceptores, criminólogos y personal forense operativo de la Coordinación General de Servicios Periciales y Ciencias Forenses de la Procuraduría General de Justicia del Estado PGJE, iniciaron un paro de labores este jueves ante las condiciones de trabajo impuestas por el titular de la dependencia Rodrigo Dorantes Salgado.

Los más de 120 integrantes de este órgano de la PGJE, encargado del levantamiento de los cadáveres, entrega de constancia de antecedentes no penales, custodia e identificación de cadáveres, análisis e investigación criminal y apoyo general a la dependencia para diversas investigaciones, se negaron a laborar desde este jueves y advirtieron que mantendrán el paro a pesar de las amenazas de ser despedidos por parte de sus superiores.

Jazmín Herrera, médico legisla adscrita al sector central de la dependencia, anunció que el Congreso del estado emplazará al Procurador de Justicia, Rodrigo Dorantes para qué explique el motivo del porque a la plantilla de la Coordinación de Servicios Periciales y Ciencias Forenses de la dependencia se le mantiene trabajando forzadamente, en horarios dobles y hasta triples, sin pagarles horas extras.

Un proceptor –profesional encargado del levantamiento de cadáveres- que pidió no ser identificado, dijo que la falta de personal los obliga a “dejar por horas” los cuerpos en las calles hasta que les es posible llegar, pues no cuentan con personal ni vehículos suficientes lo cual se ha recrudecido ante la ola de violencia. “Hoy puede haber dos ejecutados, pero a veces hay cinco, siete o hasta diez” en un solo día.

De acuerdo con los testimonios recabados, las tres regiones en que está dividida la PGJ, tiene los mismos problemas para cubrir servicios tanto en materia pericial, como criminológica. “Tenemos un médico por 24 horas –en casa zona-- un médico que tiene que realizar clasificaciones de separos, que son aproximadamente entre 20 y 30 clasificaciones, por cualquier delito”. Agregó que este mismo médico tiene que realizar necropsias, hacer informes además de cumplir con las solicitudes que le piden los altos jefes dela PGJ. “Ese es sólo un ejemplo de la falta de personal”, apuntó.

El paro de labores también está vinculado con que las exigencias sanitarias al interior de sus áreas no se cumple plenamente, pues la falta de personal impide que la entrega de cadáveres a los familiares se realice rápidamente o que los cuerpos en calidad de desconocidos, se mantengan en los refrigeradores a pesar de que la ley establece que deben ser enviados a la fosa común.